CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Debido a que he servido a la iglesia como ministro de música
durante los últimos 24 años, mi fidelidad en unir
al coro del santuario con la congregación en la alabanza
nunca ha sido más válida que hoy. El coro es un medio
eficaz de dirigir a la congregación hacia la presencia de
Dios.
Hay algo en el coro del santuario que está bajo la autoridad
y la unción del Espíritu Santo que ministra a todos
los que están presentes. El coro se convierte en una fuerza
que hace un llamado no sólo a la congregación sino
también al Señor. El ministerio del coro en la alabanza
ha mejorado mi vida espiritual un sin fin de veces.
La validez del ministerio del coro de la iglesia local se está
debatiendo en muchas de nuestras iglesias. En algunos casos el ministerio
del coro del santuario quizás no sea válido. Pero
el desafío ante nosotros es considerar la importancia de
permitir que este válido ministerio permanezca en nuestra
estructura denominacional.
Mi sensibilidad al ministerio del coro de la iglesia local es aparente
por razones obvias, pero hago reflexión en un incidente que
tuvo lugar durante mis primeros años después de convertirme.
De niño era católico, pero de adolescente, pentecostal.
Mi primera exposición ante un coro de santuario fue en una
iglesia pentecostal. En ese entonces en nuestra parroquia católica
el coro no era parte integral de la misa. Yo tuve una exposición
limitada a la música coral como ministerio. Se puede imaginar
mi sorpresa al ser arrebatado por el ministerio de la música
en la iglesia pentecostal. Aunque era joven, recuerdo sentirme movido
por la selección del coro y por su intensidad al cantar.
Comencé a formular la opinión que se ha convertido
en mi convicción: Un fuerte coro de santuario puede ayudar
a la congregación a responder al Señor debido a la
relación de compañerismo que tiene el coro con la
congregación..
La relación del coro con la congregación
El concepto de relación de compañerismo es importante
porque el coro con frecuencia puede ser un termómetro para
medir la temperatura de la congregación. Mi uso del coro
para inspirar a una comunidad de adoradores ha tenido éxito
al nivel local. Hemos difundido los debates sobre el estilo y la
siempre presente guerra de los himnos versus los coros que parece
dividir a muchas iglesias hoy.
¿Qué tiene lugar en una congregación cuando
es evidente que el coro en la plataforma está en unidad?
Los viejos y los jóvenes responden cuando observan a sus
compañeros que alaban en espíritu y en verdad, sin
interesarse por el estilosino participando en una adoración
que honra a Dios.
Cuando dirijo la alabanza me vuelvo al coro, busco su pasión
para alabar al Señor. Muchas veces los feligreses me han
dicho que se sintieron tocados al observar el amor a Dios que se
refleja en los rostros del coro. Cuando el coro es fuerte en la
alabanza, he experimentado la respuesta de la congregación
al llamado a la alabanza.
¿Es posible que la nueva tendencia a quitar el coro de la
plataforma haya disminuido nuestra expresión musical de la
alabanza como congregación? Mi presente puesto como ministro
de música me ha desafiado a investigar más la necesidad
de que los coros permanezcan siendo un componente principal en la
vida de la alabanza de la iglesia. Mi presente coro es tan diverso
en sus gustos musicales como cualquier otro coro que he conducido.
Las edades varían tanto como sus antecedentes; pero cuando
se reunen para cantar, algo maravilloso comienza a suceder. Su sonido
y su expresión física dan un ambiente de alabanza
que no puedo duplicar yo solo. Así mi compañerismo
con ellos ha cultivado un cuadro mucho más amplio que la
filosofía de hoy que nos exige usar al grupo pequeño
para dirigir la alabanza que muchas iglesias han adoptado. Eso no
quiere decir que tengo en menos al grupo pequeño para dirigir
la alabanza. Yo apoyo totalmente el concepto y tengo un fuerte ministerio
de grupo pequeño para dirigir la alabanza en mi presente
puesto. Con frecuencia viajan conmigo y son usados constantemente
en nuestra congregación.
Coro y ministerio
Al pensar conceptualmente en la alabanza me propongo ver al coro
en dos lugares de participación. El primero es ser un catalizador
para la alabanza. El segundo es ser una unidad que promueve un nivel
más alto de ministerio musical que se ha perdido en nuestra
cultura posmoderna.
El ministerio del coro ofrece algo mucho más transcendental
que el simple canto por la congregación. A veces el coro
puede ofrecer a una congregación aquello que no puede hacer
por sí misma. Ofrece una expresión textual de alabanza
que de otra manera podría estar ausente de nuestros cultos.
El sencillo hecho es que no todas las personas son musicales. Con
frecuencia miembros de la iglesia me han dicho que quisieran poder
cantar pero que no pueden y que aprecian tener un coro que sí
puede.
La música coral es un arte viable a considerar en la alabanza
congregacional. La belleza de aprender y repasar un himno es muy
gratificante para los cantantes, y esa gratificación se comunica
a los oyentes. Nunca se debe disminuir el valor de la ofrenda de
una selección coral en un culto. Es una parte importante
de la experiencia total de alabar.
La expresión culto de alabanza incluye todos
los elementos del culto de la iglesia. La música es sólo
una forma de expresión. El canto congregacional es distinto
a las selecciones corales en su composición, pero no en su
filosofía. Todo lo que tiene lugar en el cuto de alabanza
debe ser con el propósito de adorar a Dios y preparar al
cuerpo de Cristo.
El ministro de música y el pastor principal hacen decisiones
para crear un ambiente que conduce a conectarse con Dios. Trabajamos
diligentemente para ofrecer un medio intelectual y emocional para
la alabanza congregacional.
En muchas iglesias los presupuestos el personal pueden ya sea mejorar
el ministerio de música, o imponer limitaciones significativas.
Hay algunos casos en los que el ministerio del coro del santuario
no es viable y se deben desarrollar otras alternativas. A la inversa,
muchas congregaciones pueden ofrecer un ministerio coral para mejorar
el culto y crear una disposición para otros componentes de
la alabanza, especialmente la predicación de la Palabra.
En mis conversaciones con nuestro pastor principal yo siempre me
refiero al coro como su mejor amigo en la plataforma. Cuando el
coro y el pastor principal están visiblemente unidos, no
queda mucho lugar para la crítica. Hay vitalidad en el compañerismo
con el pastor principal porque él se convierte en el líder
principal de la alabanza para los congregantes. En experiencias
anteriores, he visto pastores principales que tenían distintos
valores para la alabanza congregacional de los que tenían
para el departamento de música. Ya sea que era la falta de
comunicación del pastor con el departamento de música
o cualquier otra razón, él llegaba a estorbar que
la congregación pasara adelante en la alabanza.
Es importante ser fiel a sus convicciones, pero es aun de más
beneficio que el pastor y su personal definan la cultura en la que
ministran. Ya no existen los días de pensar con miras estrechas.
Comprender a su singular congregación es de sumo valor para
su éxito personal en el ministerio. Las congregaciones se
están haciendo tan diversas como lo es América, y
copiar otro ministerio es una decisión mortal. Yo me he dado
cuenta de que el éxito viene de encontrar la mente de Dios
para nuestro departamento de música, no de copiar el de la
iglesia vecina. Por consecuencia, nos hacemos dóciles en
las manos de Dios para la gente con quien El nos ha bendecido. Para
mí, mi congregación es el departamento de música
en el que sirvo. El coro del santuario es una congregación
dentro de la población principal, y su contribución
a la alabanza es invalorable.
¿Se podría decir que Dios ha demostrado favor a los
ministerios de los coros de las iglesias locales y su particular
ministerio a la congregación y a la comunidad en general?
Los coros pueden presentar a las congregaciones una amplia variedad
de estilos musicales y también profundizar su fe y su amor
en Dios. Incluir la contribución del coro no es un asunto
de mantener tradiciones, sino de permitir que la expresión
musical de la congregación sea notada y confirmada. “Cada
uno según el don que ha recibido, minístrelo a los
otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”
(1 Pedro 4:10).
Tom Matrone es ministro de música en Central
Assembly of God, Springfield, Missouri