CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Llevar hombres a Jesucristo debe ser lo primero en la agenda de toda iglesia. Cuando ganamos a un hombre para Cristo y lo disciplinamos, comenzamos el proceso de transformar a la sociedad
Los líderes, ya sea a nivel local o nacional, deben dar el ejemplo cuando se trata de ganar y preparar hombres. En ningún otro lugar es más evidente la pasión por ganar a los hombres que en la vida de Thomas E. Trask, superintendente general de Las Asambleas de Dios.
Esta entrevista trimestral, Pregunte al Superintendente, lo inspirará y lo motivará a ocuparse de los negocios del Maestro de ganar y transformar hombres.
¿Por qué es importante ganarnos a los hombres para Cristo?
Trask:La Escritura indica que el hombre ha de ser la cabeza
espiritual del hogar. Este es el orden que Dios ha establecido.
Cuando nos ganamos a un hombre para Cristo, nos ganamos su hogar.
Alcanzar a los hombres es algo eficaz, particularmente en nuestra
sociedad, en la que el papel del hombre ha disminuido.
Leemos estadísticas sobre los muchos niños que se están criando
sin padre. Cuando hay un modelo masculino, especialmente uno cristiano,
él cumple con el papel que Dios ordenó para él. Un esposo cristiano
puede traer armonía y éxito al hogar, a la familia, y a su matrimonio.
¿Qué responsabilidad tiene la iglesia con los hombres de su comunidad?
Trask: Los hombres pueden ganarse a otros hombres. Cuando yo pastoreaba, tenía un programa titulado “Hombres que Invierten en Hombres”. Teníamos una cena mensual, y pedía a los hombres en la iglesia que compraran una cena para un amigo que no era salvo. Invitábamos a hombres empresarios para una charla. Muchas veces un hombre se niega a asistir a un culto de la iglesia, pero se puede hacer que asista a una cena o a otra actividad, si lo llevamos.
¿Cómo podemos ganarnos mejor a nuestros vecinos?
Trask: Primero, debemos demostrar con nuestra vida lo que
es el cristianismo. Luego debemos buscar oportunidades para hacer
amistad con ellos. Esteban, un médico, vive al frente de nuestra
casa. Un sábado Esteban me pidió prestada mi escalera de extensión,
que es bastante cara, para poder limpiar los canales de su tejado.
Al ir a buscar la escalera, el Espíritu me habló al corazón y
me pidió que limpiara los canales del tejado de Esteban. A mí no
me gustan las alturas y los canales de mi casa no estaban limpios,
con todo yo le dije: “Esteban, yo voy a limpiar tus canales.” Cuando
terminé, él me dio las gracias y yo volví a poner la escalera en
su lugar y entré a casa.
Shirley, mi esposa, me preguntó: “¿Qué hacías limpiando los canales
de Esteban? Los nuestros no están limpios.”
Yo dije: “Yo sé, pero el Señor me habló al corazón. Estamos tratando
de ganarlo para Jesús, y esta es una manera de demostrarle el amor
de Cristo.”
Unos pocos meses más tarde Esteban entregó su corazón al Señor,
y un año después su esposa, Linda, recibió su salvación. Mi filosofía
es esta: Si yo puedo ganármelos para mí, entonces tengo una puerta
abierta para testificarles. Después de ganarme su respeto, entonces
puedo hablarles de Jesús.
Aquí hay otro ejemplo. Toni, un empresario, había estado en África
en un safari. Un guía cristiano ahí le dijo: “Toni, cuando regreses
quiero que me mandes una caja de libros religiosos. Yo era musulmán.
Ahora quiero propagar el cristianismo.” Este empresario me dijo:
“Reverendo, ¿puede conseguirme una caja de libros para mandarle
a este hombre?”
Yo dije: “Claro que sí puedo.” Llené una caja con libros, incluso
tres o cuatro biblias. Luego fui a una librería cristiana y le compré
a Toni una biblia e hice que la imprimieran con su nombre. Llevé
la caja a su oficina pero él no estaba, así que se la dejé ahí junto
con la biblia. Cuando regresé una semana después, me abrazó y me
dijo: “Gracias, ahora tengo mi propia biblia.” Luego me preguntó:
“¿Puede dar un paseo en el automóvil conmigo?” Cuando regresamos
me preguntó: “Reverendo, ¿cómo puedo nacer de nuevo?” Yo nunca pensé
que Toni me iba a preguntar eso, pero Dios estaba obrando en su
corazón.
Usted es deliberado cuando se trata de relacionarse con hombres que no asisten a ninguna iglesia.
Trask: Jesús se reunía con publicanos y pecadores. ¿Por
qué comía con los pecadores? Porque ellos lo necesitaban.
Hay una diferencia entre guardar compañía con alguien y ser su
conocido. Yo no guardaría compañía a base frecuente con los que
no son salvos porque no tenemos nada en común. Nuestro lenguaje
y nuestra vida no son iguales. Pero necesitamos tener conocidos
con el propósito de ganarlos para el Señor.
Describa el proceso de sentirse lo suficiente cómodo consigo mismo como para ganarse a los hombres para usted y así poder llevarlos a Cristo.
Trask:Primero, esto tiene que ser un resultado de su relación
con Jesús. Yo no temo que alguien vea mi vida porque no tengo nada
que esconder. Esto no quiere decir que soy perfecto. Nadie es perfecto,
pero debemos llevar una vida correcta. Hay hombres que testifican
a los demás en el trabajo pero no llevan una vida cristiana consistente.
Cuando se cuenta un chiste verde, son parte del grupo que lo celebra.
El hombre que no es salvo no entiende esto. Si los cristianos son
diferentes, ¿por qué toman parte de algo impío? Somos sal y luz
por virtud de lo que somos en Cristo. La sal y la luz cumplirán
con los propósitos para los que fueron creadas.
Segundo, me encanta la gente y me agrada rodearme de gente. Nunca
me ha sido difícil hacer conocidos. Eso no es así para todos, pero
todo hombre a su modo puede ser un testimonio. Algunos de los testimonios
más poderosos que yo conozco son hombres que dicen muy poco pero
llevan una vida ejemplar.
Yo tengo la responsabilidad ante Dios por el bienestar espiritual
de los hombres que no son salvos. Es fácil que los ministros se
lleven sólo con otros cristianos. Pero si hacemos esto, perdemos
contacto con la realidad de que hay hombres que se dirigen a la
eternidad sin Jesucristo. Eso tiene que movernos.
Usted forma puentes con otros hombres por medio de intereses comunes. ¿Cómo animaría a los pastores a que formen puentes con los hombres en sus respectivas comunidades?
Trask: Cuando el pastor, como parte de la comunidad, se
hace miembro del Club Rotario o de alguna organización de servicio
público, se pone ante los ojos de la comunidad. Ellos saben que
él es pastor. Cuando viene alguna crisis, ellos irán a él.
Hace un tiempo yo tuve una operación en la que me reemplazaron
una de las rodillas. Un tiempo después de mi operación la novia
de mi médico murió en un accidente automovilístico. Cuando yo fui
a su oficina le dije: “He estado orando por usted.”
Él me contestó: “Usted es la primera persona a quien pensé llamar
cuando murió mi novia. Pero no creí que era correcto llamarlo.”
Yo dije: “Ojalá lo hubiera hecho.” Cuando dije eso, se me echó
a los brazos y comenzó a llorar. Cuando surge una crisis en la vida
de un hombre, él necesita de una persona que lo pueda ayudar espiritualmente.
¿Qué actividades de ministerio puede delegar el pastor a los hombres de su iglesia?
Trask: La Escritura dice en Efesios 4 que Dios dio pastores
a la iglesia a fin de perfeccionar a los santos para la obra del
ministerio. Es responsabilidad del pastor preparar a los hombres
para el ministerio. Una de las mejores maneras en que el pastor
puede hacer crecer al personal es desarrollar hombres dentro de
la congregación para el ministerio. Una de las maneras más seguras
de tener lealtad entre el personal es tener hombres que han sido
salvos bajo su ministerio o que se han criado en la iglesia. Ellos
conocen su visión y sus propósitos y están dedicados a ellos.
Uno de los errores que cometen los pastores es tratar de hacerlo
todo ellos solos. Al contrario, es necesario que preparen a otros
hombres. Otra cosa que se necesita en la iglesia es que el pastor
crea que Dios llamará a hombres al ministerio. Dios me ayudó en
los 13 años que estuve en Brightmoor Tabernacle a que 32 hombres
entraran al ministerio de tiempo completo. Mi propósito era ver
que Dios llamara a hombres al ministerio.
¿Qué clase de ministerios puede usar el pastor para involucrar a los hombres que todavía no están totalmente entregados a Cristo?
Trask: Las iglesias pueden utilizar las habilidades de los hombres para ministrar a las necesidades de la gente. Permítame darle un ejemplo. Supongamos que una iglesia tiene un ministerio de pintar y reparar las casas de las viudas. Si los pastores pueden hacer que un hombre que no es salvo participe en este ministerio, este hombre comienza a desarrollar un interés en la iglesia. Él sabe que no es salvo, y quizás se oigan algunas palabras groseras cuando esté trabajando con su gente. Eso no importa. Usted lo ha expuesto a los cristianos en un lugar que no es la iglesia. Usted le ha dado una oportunidad de ver que necesita ser salvo. No pasará mucho tiempo antes que se entregue.
¿Y qué de los temores de que un hombre que no es salvo podría influenciar e interrumpir a la iglesia?
Trask: Esos casos son tan raros que yo nunca me preocupé por eso. Teníamos más salvos que no salvos. Hubo veces cuando teníamos varios hombres no salvos que ayudaban con algún proyecto. Pero eso es saludable porque daba a los hombres de la iglesia la oportunidad de compartir su fe mientras se sentaban a almorzar juntos durante algún proyecto de trabajo.
Un significante número de hombres en nuestra sociedad, y hasta en la iglesia, luchan con adicciones. ¿Qué puede hacer la iglesia para dirigirse a este asunto?
Trask: Si esto esá sucediendo en la iglesia, se trata de
algo espiritual. Es necesario que los hombres entiendan que hay
esperanza y libertad por medio de Cristo, pero ellos deben querer
que se les ayude.
También, la iglesia está aquí para dar ayuda y esperanza a la comunidad.
Una iglesia puede ofrecer a la comunidad soluciones bíblicas a través
de sus variados ministerios diseñados para ayudar a los que luchan
con adicciones que controlan su vida.
¿Qué diría usted a los ministros para ayudarles a ser más deliberados en ganarse a los hombres de su comunidad?
Trask: Los pastores deben tener una pasión por ganarse a
los perdidos. Esto no es algo que los pastores necesariamente aprenden
en el instituto bíblico. Y no sucederá si se sientan en su oficina
todo el día. Es necesario que los pastores salgan y se conlleven
con los perdidos.
Hubo muchas veces cuando dejé el púlpito al terminar el culto en
el altar y le eché el brazó a un hombre que yo sabía que no era
salvo. Le preguntaba si podía orar con él, y eso esa todo lo que
él necesitaba. Los pastores deben aprovechar la oportunidad y luego
Dios hace la obra.