CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
La clave para el crecimiento y el progreso
a pesar del conflicto es ver que el conflicto se resuelva
de manera positiva.
Tom era el pastor asesor en una iglesia de gran crecimiento en
los suburbios. Debido a que quería proteger la privacidad
y la confidencialidad de la congregación que con frecuencia
venía a recibir consejos sobre problemas matrimoniales y
otras dificultades personales, él a menudo fijaba las citas
fuera de la oficina de la iglesia. Con frecuencia estas citas se
extendían por varias horas, durante las cuales él
estaba ausente de la oficina. Desafortunadamente, él también
luchaba con el manejo de su tiempo personal, y en ocasiones llegaba
tarde a las citas y parecía ser desorganizado. Con el tiempo,
el pastor administrativo y la secretaria de la iglesia, quienes
por lo regular tenían que tomar el lugar del pastor, llegaron
a frustrarse. Aunque ambos estaban de acuerdo en que algo se debía
hacer, ninguno estaba dispuesto a enfrentarse con Tom sobre sus
ausencias y otras prácticas.
Por fin, después de casi un año, el pastor principal
pasó a investigar las quejas, cuyo número aumentaba
más y más. Cuando Tom defendió sus hábitos
como parte del trabajo y parecía no estar dispuesto a cambiar,
la situación pronto se acaloró. A la postre, la única
solución fue despedir a Tom.
Con demasiada frecuencia, aún dentro de la iglesia, el conflicto
no resuelto crea un ambiente de tensión. Los asuntos entre
individuos con los que se debe tratar se convierten en problemas
de personal o de toda la iglesia. Y cuando los partidos principales
se niegan a resolver la situación, el pastor principal o
la junta tiene que intervenir. Al final, el fracaso en resolver
los conflictos afecta a todos a los pastores, al personal,
y a los feligreses.
Manejar una situación como la de Tom quizás nunca
sea fácil. Las confrontaciones en el trabajo raramente lo
son. Sin embargo, si hubieran seguido un patrón bíblico
para la resolución de conflicto, la iglesia no se hubiera
visto ante dificultades tan severas, y el pastor de asesoramiento
podría haber seguido siendo un miembro productivo del equipo.
En cualquier organización el conflicto es inevitable. Todos
tienen su propia perspectiva sobre los sucesos y las personas que
componen el lugar del trabajo. Estas diferentes perspectivas no
siempre concuerdan. La clave para el crecimiento y el progreso
a pesar del conflicto es ver que el conflicto se resuelva
de manera positiva. El proceso es tan importante como el resultado
final. Aunque la solución final no sea placentera, el proceso
de resolver el conflicto puede ser una experiencia positiva. Tres
principios bíblicos gobiernan el proceso para resolver conflicto.
Al implementar estos principios se puede evitar que el conflicto
se difunda entre la congregación.
Trate prontamente con el conflicto
Los fariseos atacaron a Jesús muchas veces. Cada vez la
estrategia de Jesús fue confrontar el caso inmediatamente.
Él nunca dejó que nada se deslizara sólo para
mantener la paz. Con sabiduría y envidiable precisión
Él trataba con cada confrontación cuando ocurría.
Actúe prontamente cuando el recuerdo del incidente todavía
esté fresco. El tiempo tiende a cambiar los hechos. Cuando
nos guardamos una ofensa o cuando tardamos en confrontar el mal,
nuestra mente empieza a construir sobre el fundamento de la frustración
hasta que la situación se distorsiona.
Si faltamos en actuar prontamente cuando se nos ha ofendido, damos
a nuestro enojo la oportunidad de crecer, aumentando así
la oportunidad de comportarnos indebidamente cuando por fin confrontamos
el asunto. Lo más importante, cuando faltamos en actuar prontamente,
es que perdemos la oportunidad de mejorar inmediatemente las circunstancias.
Si ya sea el pastor administrativo o la secretaria hubieran actuado
prontamente para resolver el conflicto, es probable que los malentendimientos
hubieran sido aliviados y que los problemas de las citas hubieran
mejorado mensurablemente.
Trate directamente con la persona que lo
ha ofendido
Jesús dijo: “Si tu hermano peca contra ti, vé
y repréndele estando tú y él solos” (Mateo
18:15). Desarrolle el hábito bíblico de ir a la persona
que lo ha ofendido. ¿Quién si no ella puede cambiar
inmediatamente la situación?
Explique clara y calmadamente su perspectiva sobre el asunto. Aférrese
a los hechos y explique las consecuencias que han causado el problema.
Recomiende una solución. Permanezca positivo concentrándose
en la conversación o en las soluciones y no ataque a la persona
ni el problema. Evite decir cómo se siente y cómo
es afectado personalmente, de otra manera usted o su colega fácilmente
podrían hacer una digresión y meterse en un conflicto
personal.
Si usted no logra tratar directamente con la persona, siga observando
el modelo bíblico y tome con usted “a uno o dos”
(Mateo 18:16). Hable con sus pastores asociados o con los miembros
de su personal y pida una reunión para hablar francamente
de los asuntos. Recuerde, el único que puede cambiar eficazmente
el comportamiento de la persona es la persona misma. El propósito
de traer a otros a la discusión es establecer los hechos
y ofrecer una perspectiva balanceada, no ejercer más presión.
No hable del asunto con los demás sólo para desahogarse.
Eso es chisme y sólo empeorará la situación.
No deje nada sin resolver. Mire que todos los afectados comprendan
todos los asuntos. Pregunte a todos que le expresen su comprensión
de los asuntos. Cuando se determine una solución, pida a
cada persona que clarifique su comprensión. Que todos verbalicen
su acuerdo con los próximos pasos que se han de dar, luego
establezca el límite de tiempo para sus respuestas. Si los
pasos futuros han de ser diferentes para evitar problemas, confirme
claramente el futuro cambio. Documente la conversación en
un apunte para evitar futuros malentendidos. Con frecuencia una
gran reunión se arruina por la falta de llevarla a cabo hasta
el final.
Cuando esté determinado a tratar completamente con su dificultad
para que no vuelva a surgir, pueda que surja un asunto más
profundo. Sólo cuando se trata con el verdadero asunto se
puede resolver el conflicto, así que esté alerta a
la posibilidad de que haya un asunto más profundo. El deseo
de Tom de proteger a sus asesorados era admirable, pero su metodología
no lo era. Fijar límites a tiempo por medio de la debida
confrontación pudo haber evitado el problema de casi un año
que eso ocasionó. Tristemente, alguien como Tom puede causar
división en la iglesia si no es confrontado debidamente.
Siempre que se trate de gente imperfecta, la iglesia jamás
será perfecta, pero sus esfuerzos para resolver el conflicto
en el trabajo pueden hacerla un mejor lugar para todos. La próxima
vez que surja alguna dificultad, recuerde: Trate con el asunto prontamente,
hable sólo con las personas directamente afectadas, y mire
que la situación se resuelva completamente. Luego siéntese
y mire a su iglesia crecer.
Steve Marr es presidente de Business Proverbs
Management y de Widow’s Mite Foundation, Tucson, Arizona.
Es autor de Business Proverbs, un devocional para
el trabajo. Su programa radial, Business Proverbs,
se oye en 950 estaciones de radio por todo el globo.