CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Las juntas de diáconos
que desean ser sensibles a las necesidades
de su pastor deben pensar detenidamente sobre
las siguientes cinco preguntas.
El Nuevo Testamento dice claramente que la
responsabilidad principal de los diáconos
es servir. Y el pastor, tanto como ningún
otro, necesita de su ayuda. Es en ellos que
el pastor busca dirección y ayuda para
el manejo de los asuntos de la congregación.
La
iglesia entera sentirá los efectos
positivos de una relación fuerte y de
confianza entre el pastor y los diáconos.
La armonía que existe en esta relación
pronto será copiada por los miembros
de la iglesia.
Se deben hacer varias preguntas:
(1) ¿Quién
es la autoridad final en la iglesia local? ¿Es
el pastor o la junta de diáconos? Esta
apenas es una pregunta justa. El Señor
es la Cabeza de la Iglesia. Él es la
autoridad final en la iglesia. Pero, Él
obra a través
de las personas. El se agrada cuando el pastor
en armonía con los diáconos buscan
juntos la voluntad de Dios para manejar los
asuntos de la iglesia. Debe prevalecer un espíritu
de “sumisión el uno al otro”.
Sin embargo, eso no ha de disminuir el lugar
del pastor como el que está a cargo
de la casa de Dios después del Señor.
(2) ¿Cuáles
son las responsabilidades de los diáconos
ante el pastor en los asuntos económicos?
La junta de diáconos
debe ser sensible a las necesidades del pastor
en esto. Se recomienda un repaso anual del
salario y de los beneficios del pastor. Los
aumentos en el costo de vida, el desempeño
positivio del pastor, y un análisis
comparable del sueldo se deben tomar en cuenta
al fijar los niveles de compensación.
El pastor debe tener fe en que el Señor
suplirá sus necesidades, y la junta
de diáconos debe buscar del Señor
para saber responder a su fe. El respeto mutuo
y la comprensión son imperativos en
este asunto tan sensible.
(3) ¿Es necesario
que los diáconos
den regalos al pastor en ocasiones especiales?
Este asunto será determinado por las
juntas individuales. Aunque el pastor nunca
debe esperar trato especial de ninguna índole,
pueden haber ocasiones cuando la cortesía
y el amor indiquen que es correcto darle un
regalo. Hay muchas maneras para que la congregación
demuestre al pastor su amor y su aprecio, y
un regalo de vez en cuando puede ser una buena
manera de hacerlo. Estas consideraciones nunca
deben convertirse en algo de mayor importancia,
ya sea para el pastor o para los diáconos.
(4) ¿Es
aconsejable que los diáconos
mantengan un programa de jubilación
para el pastor? De ser posible, debe haber
acción positiva en este asunto. Con
mucha frecuencia el pastor llega a la edad
de jubilarse y carece de los recursos económicos
para su propio bienestar. Si el pastor ha vivido
en la casa pastoral durante todos los años
de su ministerio, quizás no tenga casa
propia en el momento de su jubilación.
Un programa sistemático de inversión
eliminará esta desafortunada circunstancia.
Muchas iglesias han desarrollado planes flexibles
y prácticos para las necesidades del
pastor en sus años de jubilación.
(5) ¿Es
aconsejable que los diáconos
concedan al pastor tiempo aparte para el estudio
y la oración? Ciertamente que sí.
Además de las vacaciones, se debe permitir
que el pastor tome tiempo aparte para el estudio
y la oración. A cierto pastor se le
dan 2 semanas al año para este propósito.
El ha comentado que durante este tiempo puede
leer varios libros y tener tiempo para orar
y meditar. Los diáconos deben amonestar
a su pastor para que aproveche esta oportunidad.
La obra de Dios será bendecida por ello.