CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
El sabio momento oportuno
para las decisiones de la Junta Directiva
Los líderes de iglesias que son sabios
disciernen cuidadosamente cuándo convocar
para la decisión y la acción.
Pablo Mundey, director del Andrew Center, una
agencia no denominacional que presta ayuda
a los líderes de iglesias, ofrece estos
seis consejos sobre el sabio momento oportuno:
Nunca introduzca una idea nueva para votar
por ella en la misma reunión. Siempre
permita espacio entre su primera presentación
de la nueva posibilidad y la decisión
final. Dé a la gente suficiente tiempo
para decidirse.
Identifique claramente las
avenidas para más información
y contribución.
Haga que la gente esté al tanto de
la opción de más intercambio
con usted y con los otros miembros del debido
comité. Mantenga fluyendo los hechos
y las figuras.
Si la gente se opone, reúnase
con cada uno individualmente. Oiga cuidadosamente
las objeciones, repasando los beneficios
del propuesto cambio según sea necesario.
No se ponga en una posición en
la que vaya a recibir un voto negativo. Evite
una decisión o voto a toda costa cuando
la marea esté llevando su barca a
alta mar.
Si siente que la marea va en contra
suya, vuelva a hacer una evaluación. ¿Cuenta
la visión o el propósito con
amplio apoyo, o es una idea que sólo
pertenece a unos cuantos? Quizás usted
necesite ampliar la base de apoyo antes de
proseguir.
Cuando sienta que la gente está de
su parte, únala y pasen a un voto
positivo. Ted Engstrom, anterior presidente
de World Vision [Visión Mundial],
hace un llamado para que los líderes
cristianos distingan entre las prioridades
y las posterioridades. Las prioridades nos
dan dirección sobre qué y cuándo
vamos a hacer algo. Las posterioridades son
declaraciones de las cosas que no vamos a
hacer este año.
Imagínese a la organización
como un lagarto; su cola tiene una gran tendencia
a crecer hasta hacerse muy larga. Periódicamente
es necesario que alguien le corte la cola para
que el lagarto pueda seguir moviéndose.
Quizás necesitemos de un comité que
decida cada año cuál 10 por ciento
de todas las cosas que hicimos el año
pasado no vamos a volver a hacer este año.