CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Navegar en las peligrosas
aguas de la revisón de documentos es
algo muy arriesgado, pero los resultados de
dicho esfuerzo son muy provechosos.
Para agitar a los disidentes, simplemente
anuncie que se ha formado un comité para
considerar la revisión de la constitución
y de los reglamentos de la iglesia.
¿
Por qué? Porque ese documento representa
para algunos el asidero de autoridad y la única
salvaguarda contra indeseado cambio. Divagar
por aquí es caminar sobre hielo delgado
y arriesgarse a despertar el adormecido negativismo.
¿
Entonces por qué arriesgarse? ¿Por
qué no dejar quieto lo que va bien?
Porque los documentos de gobernación
pasados de moda y difíciles de manejar
detendrán a la iglesia al igual que
si tuviera grillos. Los líderes capaces
y visionarios con mucho agrado aceptarán
el desafío; la alternativa es impensable.
Esta es la obra del Reino.
Hace varios años
los líderes
de la iglesia que yo pastoreaba entonces aceptaron
el desafío, hicieron frente con valentía
a los riesgos, y dirigieron a la congregación
en el proceso con resultados positivos.
He aquí los
pasos que dimos:
La congregación votó a favor
de un comité nombrado por la junta
directiva para revisar la constitución
y los reglamentos. Esto dio al comité la
autorización y la aprobación
para hacer su trabajo con valentía.
El
comité de revisión se
tomó su tiempo (como 1 año)
para hacer su trabajo. El comité revisó todos
los documentos existentes para notar
los cambios necesarios y luego comenzó a
incorporar esos cambios en un documento
de revisión. Un secretario de
actas ayudó al comité a
mantener su enfoque y a adelantar su
movimiento.
Hubo dos foros públicos
para obtener contribución. El
comité explicó las
revisiones y pidió sugerencias
de los miembros. Para el comité estos
fueron momentos para escuchar. Los
comentarios se tomaron en serio y dieron
lugar a
más
revisiones.
Se convocó una reunión
oficial para presentar el informe
final del comité y
obtener la confirmación de
parte de los miembros. Es interesante
que
en casi 2 horas el documento había
sido aprobado con muy pocas enmiendas.
Fue el resultado de cuidadosa planificación,
completa divulgación, y toma
de decisiones participatoria.
De principio
a fin el proceso fue apoyado con
oración. Esta es la clave.
La obra de Dios exige de su dirección
y bendición. Todos estábamos
agradecidos.
El asunto más controversial tuvo que
ver con las mujeres en el ministerio. O más
específicamente, si la prohibición
que no permitía a las mujeres fungir
en la junta directiva se debía eliminar
o no. El comité mismo estaba dividido
originalmente. Pero después de mucho
estudio, oración, y discusión
llegaron a un concenso y propusieron un curso
de acción recomendado. Esa recomendación
fue incluida en el documento que fue finalmente
adoptado por todos los miembros. El duro trabajo
y el proceso establecido rindieron buenos resultados.
Los líderes progresivos no pueden ignorar
la importancia de los buenos documentos de
gobernación. Si la constitución
y los reglamentos ya no representan la vida
de la iglesia, una revisión se hace
indispensable.
Por supuesto que navegar las
peligrosas aguas de la revisión de documentos
es algo arriesgado, pero los resultados de
dicho esfuerzo
son muy gratificadores.
Quién sabe—a
lo mejor a usted le guste el viaje. A nosotros
nos gustó.
—Richard L. Dresselhaus, D.Min., San Diego,
California