CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
El desarrollo del personal en cuatro áreas es clave para su continuo crecimiento espiritual y para el desarrollo de su ministerio.
Desarrollar un equipo de personal se convierte
en una prioridad a medida que crece una iglesia.
Jesús comenzó su ministerio público
enlistando a un grupo central de individuos
a los que prestó atención especial
desarrollarlos. Luego después les fue
dada la tarea de multiplicar su ministerio.
De muchas maneras, este paradigma describe
las primeras etapas del desarrollo del personal
para una iglesia en crecimiento.
La invitación
de Jesús “ (Mateo
4:19, NVI) es tan apremiante en el siglo 21
como lo era en el primer siglo.
Hay cuatro áreas
específicas
en las que el empleado necesita constante desarrollo:
1) visión, 2) información, 3)
capacidades para el ministerio, y 4) exposición.
1. Comunicar la visión para el ministerio
es el motor para el éxito.
Una visión apremiante nos permite sacrificar
el hoy por las oportunidades del mañana.
Su personal necesita un claro sentido de su
corazón y su imaginado futuro. Esto
se logra mejor durante los momentos informales.
Conversar sobre una taza de café por
la mañana ofrece una oportunidad para
compartir un sueño. Un claro sentido
de adónde nos dirigimos ofrece la base
para la disciplina de sí mismo necesaria
para ayudarnos a llegar ahí.
2. Las capacidades necesarias para el ministerio
eficaz se aprenden, no se intuyen.
Imagínese que va a ayudar a alguien
a construir una caja de herramientas llena
con herramientas para el ministerio. Identifique
tres o cuatro capacidades para el ministerio
y desarrolle un plan para la excelencia en
esas áreas. Las oportunidades para aprender
están por todos lados. Las capacidades
para comunicarse son centrales al ministerio.
Un gran lugar para comenzar es aprender a contestar
el teléfono de una manera afable o cómo
tratar a las visitas. Estas oportunidades nos
recuerdan que las personas son el propósito
para el ministerio, no una molestia.
¿
Cuáles son las tres o cuatro preguntas
más frecuentes que se le hacen sobre
su iglesia o ministerio? Desarrolle un conjunto
de respuestas y ventílelas con su personal.
Tome tiempo para procesar las oportunidades
para ministrar. Hable de los asuntos más
difíciles o de los encuentros más
eficaces de la semana anterior. Las preocupaciones
del ministerio difíciles le serán
pasadas a usted. Gaste su energía ayudando
a su personal a hacerse más eficaz en
responder a las preocupaciones más rutinarias
del ministerio diario.
3. Todo ministerio en crecimiento necesita
de personas en crecimiento.
Proporcione herramientas de información
para que su equipo crezca. Una variedad de
clubes de cintas ofrecen material sobresaliente.
Una vez al mes tomen un almuerzo largo y oigan
una cinta. Hablen de su impacto para su ministerio.
Pregunte: “¿Qué ideas son
importantes para nosotros y qué ideas
no lo son?” Tres o cuatro veces al año
comparta un libro con su equipo. Cuando les
entregue el libro, deles cuatro o cinco preguntas
para procesar mientras lo leen. Unas pocas
semanas después, hablen de lo que aprendieron.
Usted fomentará un ambiente para aprender,
y su personal comenzará a desarrollar
un arsenal de información para compartir
con los demás.
4. Ser expuestos a ministerio en crecimiento
es una parte crítica del desarrollo.
Visite dos o tres iglesias que estén
sobresaliendo de alguna manera. A medida que
explora el local y experimenta nuevos ambientes,
deje que alimenten su propia visión.
Una nota de precaución: Evite una perspectiva
demasiado crítica al visitar otras iglesias.
Identifique lo que están haciendo mejor.
Es fácil criticar, pero es mucho más
productivo comprender sus puntos fuertes. El
visitar iglesias grandes sembrará semillas
de posibilidad en la mente de su personal.
Muchas
iglesias ofrecen seminarios para personal de
iglesias. Lleve a su equipo a un seminario,
luego ponga en el calendario la mitad de un
día después del seminario para
procesar lo que aprendieron y cómo se
puede aplicar a su ambiente.
Fije el tono para
su personal. Sus propios hábitos personales
para aprender y crecer establecerán
expectaciones para su equipo. El apóstol
Pablo fijaba el tono para las iglesias a las
que ayudaba a dirigir: “ (Filipenses
4:9, NVI).
Desarrollar su personal se convertirá en
una parte integral de su ministerio. Exigirá que
usted fomente y desarrolle sus propias capacidades.
Las personas quieren hacer lo mejor para Dios,
pero con frecuencia carecen la confianza de
un líder que camine a su lado a medida
que aprenden a sobresalir.
—Allen Jackson, pastor
principal, Word Outreach Church, Murfreesboro,
Tennessee.