CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
El 18 de abril de 1599, cayó un rayo en la cúpula
de una iglesia en Alemania y la destruyó. Los miembros de
la iglesia la volvieron a edificar. Tres veces más le cayó
un rayo entre entonces y 1783, y cada vez la volvieron a edificar.
Y cada vez el rayo cayó el 18 de abril. ¿Quién
lo hubiera creído?
Nadie hubiera creído que una iglesia de Las Asambleas de
Dios en la tierra del corazón de América, Danville,
Illinois, sería bombardeada, pero lo fue.
Nadie hubiera creído que uno de los miembros del coro se
sacaría una pistola de entre su túnica de coro y balacearía
al pastor, pero lo hizo.
Nadie hubiera creído que a un niño de 9 años
de edad se le amputarían ambas piernas por haber sido arrollado
por un vagón lleno de paja durante un paseo de la iglesia,
pero así fue.
Lo inesperado tiende a suceder en los momentos y lugares menos
esperados.
Siendo que sólo .001 por ciento de todas las muertes suceden
en la iglesia, fácilmente podemos ser adormecidos a creer
que esas cosas nunca nos sucederían a nosotros. Pero la triste
verdad es que esas cosas sí nos pueden suceder y de hecho
nos suceden. Las iglesias son particularmente vulnerables. Estamos
en una guerra contra un implacable enemigo que busca robar, matar,
y destruir.
Muchas iglesias son rurales, de madera, y están amuebladas
con accesorios de madera. Tenemos cocinas, patios de recreo, calderas,
furgonetas, guarderías, y más niños que un
zoológico grande.
Richard Hammar indica en su libro Risk Management Handbook
for Churches and Schools que “una de cada 50 iglesias
fue llevada a juicio el año anterior y 40 por ciento había
presentado una reclamación de seguro durante ese mismo período.”
Hamman luego añade, “52 por ciento de las iglesias
informó que un accidente que hizo necesaria la intervención
médica había ocurrido en algún programa de
iglesias en los anteriores 3 años.”
Deuteronomio 22:8 advierte: “Cuando alguno de ustedes construya
una casa nueva, deberá poner un muro de protección
alrededor de la azotea; así evitará que su familia
sea culpable de una muerte en caso de que alguien se caiga de la
casa.” Además, el código de Hamurabi advertía
a los constructores contra hacer un trabajo bajo las normas o inseguro
que pudiera causar daños o muerte. El castigo variaba desde
multas a la pena capital.
El punto es obvio—los que están en una posición
de responsabilidad han de dar los pasos necesarios para asegurar
la vida y propiedad de las personas. Así como los padres
responsables hacen segura la casa para el nuevo bebé, así
es como los pastores hacen segura la iglesia y sus muchas actividades.
Es necesario que construyamos paredes bajas para evitar que la gente
se caiga de nuestro techo. He aquí algunas salvaguardas importantes.
NOMBRAR A UN PASTOR DE DESASTRES
Es necesario que alguien esté a cargo de las actividades
en caso que surja una emergencia. Yo llamo a esta persona pastor
de desastres. En resumen, él es a quien se tiene que
ir para todo. Mi asistente principal funge en esta capacidad. El
pastor de desastres tiene la responsabilidad de ver que se llame
al 911. El sabe quiénes son y dónde están los
médicos, enfermeras, y oficiales de policía entre
la congregación y cómo/dónde comunicarse con
ellos en caso sean necesarios sus servicios. Debe mantenerme a mí
y a la congregación informados.
TENER UN PLAN DE PREPARACION EN
CASO DE DESASTRE
Es necesario que toda iglesia tenga un plan para lidiar con varios
desastres como incendios, inundaciones, tiroteos, tornados, huracanes,
emergencias médicas, etc. Un comité nombrado debe
diseñar un plan y supervisar su implementación. Es
necesario que ese grupo se reúna cada tres meses para ver
cómo está funcionando el plan y mejorar el plan según
sea necesario.
En mi iglesia el otoño pasado una señora cayó
en una coma diabética durante un culto de adoración.
Se llamó al personal auxiliar médico, y la revivieron.
Durante una subsiguiente reunión del personal, se enseñó
a cada uno de los pastores cómo poner inyecciones de insulina.
Ahora el personal está listo en caso de que ella u otra persona
necesite una inyección de insulina. En resumen, tenga un
plan. (Sobre un asunto relacionado vea "¿Debe
la iglesia comprar un defibrilador?")
TENER UNA PRACTICA EN CASO DE
INCENDIOS ANUAL
Cada año los incendios destruyen o dañan miles de
edificios de iglesias. Una parte de nuestro plan de preparación
en caso de desastres incluye tener prácticas en caso de incendios.
Hacemos esto durante la Escuela dominical. Se da aviso de antemano
a la congregación de la práctica. Los bomberos supervisan
la evacuación del edificio. Se presta atención especial
a la guardería y a los lugares para los párvulos.
Durante estos momentos se usa y se prueba la alarma de incendios.
INDICAR A LAS PERSONAS ADONDE
DEBEN IR
En cada salón tenemos mapas de evacuación que muestran
qué salida usar en caso de que sea necesario evacuar el local.
Las recientes tragedias en los clubes nocturnos en las que perecieron
21 y 97 pesonas muestran que la gente por lo general gravita hacia
la puerta por donde se entró. Esto puede resultar en un atasco.
Los mapas de evacuación ayudan a aliviar este problema.
La clave aquí es educar. Los mejores planes del mundo no
darán resultado si los que se espera que sigan los planes
no están al tanto de ellos.
PONER LAS LLAVES BAJO LLAVE
¿Cuántas personas tienen una llave de su casa? ¿De
la mía? Tres: mi esposa, mi hija, y yo. Cuando limito el
número de llaves y sé quién tiene una, hago
de mi casa un lugar más seguro.
¿Quién tiene una llave de su iglesia? ¿Han
duplicado y repartido llaves? ¿Cuándo fue la última
vez que cambió los cerrojos de su edificio? ¿Tiene
reglas respecto a las llaves?
Muchas iglesias no tienen ni la menor idea de quién tiene
una llave. Las mismas llaves han estado en distribución por
años. Es obvio que esto es una invitación para la
perversidad. Es necesario cambiar los cerrojos periódicamente.
Se deben numerar todas las llaves y mantener un apunte de quién
tiene cuál llave con ese número. Para añadir
responsabilidad, la junta directiva debe aprobar cualquier y toda
petición para tener una llave.
MANTENER LOS PRIMEROS AUXILIOS
PRIMERO
Estén preparados. Es necesario tener un estuche de primeros
auxilios con varias tiritas de venda, cinta, gaza absorbente, toallitas
antisépticas desechables, guantes, etc. Cualquier tienda
de artículos médicos tendrá una lista completa
de los artículos necesarios. Recuerde dónde lo guarda
y lo que contiene. También es necesario mantener el contenido
al día. Tener un artículo con una fecha de caducidad
que va hasta el siglo 20 puede ser lo mismo que no tenerlo.
Es necesario que todas las actividades auspiciadas por la iglesia
tengan supervisores adultos con certificación en primeros
auxilios.
¿QUIEN VA A CONDUCIR?
Algunos de los peores accidentes de vehículos motorizados
en la historia de Estados Unidos han tenido que ver con furgonetas
o buses de iglesias. Los accidentes automovilísticos son
la principal causa de la muerte entre los jóvenes de 15-20
años de edad y a ellos se atribuye el 35 por ciento de todas
muertes de adolescentes.
Sin embargo, los conductores adolescentes con frecuencia transportan
gente a y de las reuniones de jóvenes y a veces hasta conducen
nuestras furgonetas o buses. Además, los vehículos
de las iglesias recorren millones de millas cada año cumpliendo
con las necesidades de transportación de la Escuela dominical,
llevando a los chicos a los campamentos, llevando a los ancianos
a paseos, etc. Trágicamente, se presta muy poco cuidado a
la seguridad y el mantenimiento de los vehículos y a la selección
y habilidad de los conductores.
Es necesario que toda iglesia que transporta a personas tenga una
regla completa respecto a sus vehículos. Esta regla debe
ser de amplio alcance y debe incluir cosas como selección
de los vehículos, investigación y preparación
de los conductores, seguridad y mantenimiento de los vehículos,
preparación en caso de accidentes, y más. (Vea "Lo
que los líderes de las iglesias deben saber sobre las furgonetas
de la iglesia.")
CUIDAR DEBIDAMENTE DEL TEMPLO
Los edificios de iglesias de hoy pueden incluir desde una misión
que se reúne en un espacio originalmene destinado a una tienda
hasta lujosos templos que cuestan millones de dólares. Cada
edificio representa su propia lista de posibles peligros. Una revisión
mensual sobre la seguridad del local puede ser un eficaz medio de
reducir, o mejor todavía, eliminar muchos de estos peligros.
Esta revisión debe tomar en cuenta los riesgos específicos
que se asocian con la gente, la propiedad, y la responsabilidad
civil, incluso, pero no limitado a:
Patios de recreo
Cocinas
Calderas
Aceras
Prácticas con el dinero
Almacenamiento de combustibles
Puertas y luces de salida
Permitir que grupos de afuera usen el edificio
Use una lista de verificación escrita durante su revisión
mensual. No confíe en la memoria. Añada a la lista
según sea necesario. Una vez se identifica el problema, tome
nota de ello. Déjelo en la lista hasta que se remedie.
Hace poco invité a un jefe de bomberos para que inspeccionara
nuestro edificio. El y yo caminamos juntos por todo el edificio.
Tratamos de encontrar cosas que pudieran ser peligrosas. Gracias
a su visita, el edificio y la congregación estarán
más seguros y mejor cuidados.
Se pueden evitar muchos desastres simplemente con estar al tanto
y preparados. Aunque los muros de protección para los lugares
altos no pueden eliminar totalmente el riesgo de pérdida,
pueden reducirlos significantemente.
Para un excelente ejemplo de un manual de procedimientos en casos
de emergencia, vaya a www.nacfm.org/documents.htm,
y escoja “Emergency Procedures”.
Michael Jackson, pastor principal,
New Life Assembly of God, Janesville, Wisconsin.
Endnote
1. Maria Purdy, “Putting the Brakes on Teen Driving”,
Teen, septiembre 1998, 114-116.