CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Uno de los desafíos más significantes que se presentan
a las iglesias en crecimiento hoy es el de las limitaciones de dinero
y de los locales inadecuados para acomodar el crecimiento acelerado.
Muchas congregaciones se ven ante significante crecimiento, lo
que las obliga a apretar demasiados adherentes en espacios limitados.
A diferencia de nuestros predecesores a quienes Moisés dirigió
por el desierto después de dejar la esclavitud egipcia, no
podemos adorar en tiendas en el desierto.
Es necesario que los locales adecuados sean algo importante para
nosotros porque son importantes para Dios. Viene una gran cosecha
de los últimos días de los que no son salvos. La mayordomía
de Dios indica que El traerá la cosecha a los que se hayan
preparado para ella.
Con la proliferación por todo el país de compañías
de mayordomía y otras organizaciones relacionadas, otra pregunta
importante que hacen las iglesias hoy tiene que ver con el mandato
bíblico de tener una campaña capital de mayordomía.
El viaje de la nación de Israel es un maravilloso ejemplo.
Antes de dejar la cautividad, Moisés instruyó al pueblo
que pidieran regalos para el viaje, sabiendo que en la providencia
de Dios necesitarían estos regalos para construir el tabernáculo
en el desierto para adorar a Dios: “E hicieron los hijos de
Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los
egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehová
dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron de cuanto
pedían; así despojaron a los egipcios” (Exodo
12:35,36).
En 1 Crónicas 29:1-22 se encuentra la historia de cómo
Dios dirigió al rey David para construir el templo. Aquí
vemos a un pueblo generoso dispuesto a traer los recursos que Dios
le había dado para construir una casa de adoración.
Para las iglesias que están considerando las complejidades
de una campaña capital de mayordomía, hay ocho importantes
factores a considerar.
CONDUCIR UNA CAMPAÑA CAPITAL
DE MAYORDOMIA
1. Planificar antes de lanzar la campaña
Hay muchas maneras de recaudar capital. Es posible recaudar capital
sin Dios. Eso sucede todos los días en toda ciudad en América.
Pero para la iglesia, es esencial que el esfuerzo para recaudar
capital se haga bien la primera vez. Y, más importante, recaudar
fe debe precedir a recaudar capital. Si
no, podría ser necesario que muera una generación
antes de tratar de volver a recaudar capital. Por lo tanto, la cuidadosa
planificación debe preceder cualquier esfuerzo mayor para
recaudar capital.
Hay numerosos asuntos a considerar en la fase de planificación
del desarrollo de capital para la iglesia. Es necesario examinar
ciertas preguntas importantes como el nivel de capital necesario,
cuando se necesitará el capital, y qué proyectos capitales
son dignos de apoyar. Además, la iglesia también debe
planear cuidadosamente cómo se recaudará el capital,
quién dará asesoramiento profesional a los líderes
de la iglesia, y lo más importante, cómo pueden los
constituyentes de la iglesia ser movilizados para ayudar a dirigir
la campaña.
2. Identificar, enlistar, y preparar al equipo de líderes
de la campaña.
Además de la importancia de asegurar capital para varios
proyectos capitales, la segunda actividad más importante
de la campaña es la participación de voluntarios laicos
para dirigir la campaña. Los consultores de los Servicios
de Mayordomía MasterPlan comprenden la crítica necesidad
de que el proceso de la campaña fomente el sentido de propiedad
entre los congregantes. Una de las maneras más significantes
y productivas de hacer esto es tener un alto nivel de participación
de parte de los miembros.
El esfuerzo inicial de participación por los laicos es enlistar
y preparar a líderes clave de la iglesia para que ofrezcan
dirección al proceso de implementación de la campaña.
Una campaña de mayordomía es una de las actividades
más significativas instituidas por la iglesia que debe comunicar
a la congregación el mensaje de que este esfuerzo va más
allá de la oficina de la iglesia.
3. Desarrollar la declaración del argumento.
Toda campaña de mayordomía para recaudar capital
que es digna de la ofrenda de sacrificio debe desarrollar una declaración
del argumento o una razón fundamental para recibir apoyo.
Se deben considerar varios asuntos al preparar una razón
fundamental:
La gente no se siente tan inspirada por la necesidad como por
una oportunidad. La campaña debe ofrecerles la oportunidad
de participar prestando servicio durante la campaña y comprometiéndose
monetariamente.
La gente no está tan dispuesta a dar por caridad como
a invertir en su visión. Una razón fundamental debe
reflejar una oportunidad para invertir en el futuro de la iglesia
como también para servir y comprometerse.
Los edificios y las organizaciones, incluso las iglesias, no
tienen necesidades—las personas sí.
Aunque es importante que la gente aprecie y comprenda la belleza
de las renovaciones o de los edificios nuevos, no se siente motivada
a dar para ladrillos y cemento. Es importante que la congregación
comprenda que el enfoque de la campaña en realidad son
las personas. Los edificios son medios para discipular
para ayudar a la iglesia a cumplir con su misión.
4. Enlistar a voluntarios para la campaña a todos
los niveles.
Una campaña capital tiene como su tarea un plan inherente
para:
Animar a todos para que visiten o vuelvan
a visitar el tema de la mayordomía bíblica.
Educar a todos para que pasen más allá
de lo que se sabe intelectualmente hacia lo que es bíblicamente
correcto.
Emocionar a todos para que consideren la mayordomía
como un asunto de discipulado.
Comprometer a todos para aceptar posesión
de la misión/visión de la iglesia.
Por consiguiente, el corazón de la campaña capital
es la participación de la gente. El plan de la campaña
a propósito compromete a muchos voluntarios para llenar varios
puestos en la campaña. El objetivo de la campaña es
impartir una visión. El proceso de la campaña es fomentar
la posesión de esa visión.
5. Desarrollar materiales de preparación, enlistamiento,
y comunicación para la campaña.
La campaña sólo puede cumplir con sus objetivos de
desarrollar líderes, recaudar fe, y recaudar capital por
medio de la adecuada preparación de los voluntarios de la
campaña y cuando se comunica la visión de la campaña
a la iglesia. Por lo tanto, una campaña eficaz tendrá
como centro materiales de preparación para todos los voluntarios
de la campaña y un componente de comunicación eficaz
y cohesivo. Esto incluye materiales impresos y de medios múltiples
para informar y educar a la congregación sobre la misión
y la visión de la iglesia y de la campaña.
6. Mayor planificación y enlistamiento de donaciones.
En una campaña capital todas las ofrendas de cualquier tamaño
son importantes tanto para Dios como para los que ofrendan. Nadie
jamás debe descontar la ofrenda de la viuda como algo insignificante
en ninguna ocasión. Pero, para poder reunir las grandes cantidades
que muchas iglesias necesitan para sus proyectos capitales, la importancia
de las ofrendas grandes no se debe disminuir. Uno de los componentes
clave para enlistar ofrendas grandes es ofrecer asesoramiento sobre
la planificación de ofrendas a donantes selectos. Los profesionales
del Assemblies of God Financial Services Group [Grupo de Servicios
Financieros de Las Asambleas de Dios], en cooperación con
MasterPlan Stewardship Services [Servicios de Mayordomía
MasterPlan], ofrecen este singular asesoramiento a cualquier donante
en cualquier iglesia que desee esta ayuda, sin ningún costo
ni obligación para el donante ni para la iglesia.
7. Planes específicos para fomentar los compromisos
monetarios entre la congregación.
El fundamento de una campaña capital dirigida por MasterPlan
Stewardship Services es la ofrenda dirigida por el Espíritu,
en un llamado desde el altar, en un ambiente de adoración.
La razón principal para esto es que ofrendar debe ser un
acto de adoración.
Para animar a la congregación y en el espíritu de
1 Crónicas 29:14 el proceso progresivo de compromiso comienza
con el pastor, seguido por el personal de la iglesia, los líderes
de la iglesia, y luego la congregación.
8. Extender la planificación de la campaña
durante todo el período de la ofrenda.
En la conclusión de la fase de implementación de
una campaña capital, normalmente un período de 3_
a 5 meses, la iglesia puede ver cuáles son los fieles propósitos
de su gente para un período típico de 2-3 años.
Para que haya un ingreso ordenado y positivo de los compromisos
que se hicieron, es imperativo implementar un plan de seguimiento
eficiente y con secuencia.
Jamás se puede diseñar una estrategia de seguimiento
con éxito sin una buena filosofía de seguimiento.
El propósito del seguimiento es el
ánimo. Todos nosotros tomamos importantes decisiones con
las nos comprometemos total y fielmente. Estas decisiones pueden
incluir casarse, tener hijos, aceptar un trabajo, y ciertamente,
entregarnos a Cristo. Pero aún en estas importantes decisiones
necesitamos que se nos anime para desempeñarnos lo mejor
que podamos. Una campaña capital lleva a la gente a hacer
importantes compromisos monetarios con Cristo y su Iglesia. Hasta
las decisiones poderosas, personales, en oración necesitan
ser continuamente animadas. Es necesario poner al día y
mejorar las decisiones a lo largo del camino.
El motivo del seguimiento es espiritual. El
motivo no es el dinero; es permitir que la gente haga lo mejor
que pueda. El impacto más dañino de un compromiso
roto no es la pérdida monetaria que padece la iglesia sino
la pérdida espiritual que padece el creyente. Según
su habilidad, la gente necesita cumplir con los compromisos que
hizo con mucho esmero. No hacerlo debilita la vida espiritual
y el crecimiento. El supremo y santo motivo para el seguimiento
es la salud y vitalidad del cristiano y de la congregación.
Los miembros de la iglesia que hacen un serio compromiso monetario
con los propósitos de la iglesia merecen el ánimo
y el apoyo de una sabia estrategia de seguimiento. Los líderes
responsables nunca paran al simplemente traer a la gente al altar
del compromiso. También los llevan al cumplimiento.
ConclusiÓn
A fin de cuentas, la debida planificación de una campaa
capital también debe considerar el valor de un esfuerzo semejante
en la vida del creyente personalmente y en la vida de la iglesia
corporalmente. La premisa de esta análisis es el entendimiento
de que ofrendar es una gracia que Dios nos extiende a nosotros.
Por lo tanto, el pastor y los líderes de la iglesia encontrarán
provechoso lanzar una campaña así con el espíritu
de la oración de Pablo para los creyentes corintios: “Abundad
también en esta gracia” (2 Corintios 8:7b).
Para más información sobre como una campaña
capital de MasterPlan Stewardship Services puede tener un impacto
positivo en su iglesia y en sus planes para futuro crecimiento y
desarrollo, haga una llamada gratis a un profesional de MasterPlan:
1-800-962-7499.
Larry F. Russell, Consultor de MasterPlan
Stewardship Services, Springfield, Missouri.