Assemblies of God USA SearchSite GuideStoreContact Us
Periodico de enriquecimiento
Principal Número de actualidad Archivos Suscribir Personal Contáctenos Tienda  

Recursos de Enriquecimiento

  Artículos para ministros

Recursos para habilitar

  Artículos para los líderes laicos


Haga su pedido del CD Paraclete
Incluye todos los 29 años de la ahora agotada revista Paraclete [El Paracleto].Una excelente fuente de temas y asuntos pentecostales. Contiene artículos sobre temas teológicos tocante la obra y el ministerio del Espíritu Santo. Una fuente indispensable de material para sermones y para el estudio bíblico con un índice por Tema/Autor totalmente buscable. En inglés solamente.


Good News Filing System
CD [Disco Compacto] de Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros. Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit ­ casi 40 años de información, inspiración, ayudas, e historia ­ está disponible para usted en CD separados. En inglés solamente.


Haga aquí su pedido de los números atrasados

En inglés solamente.



 
 

Regrese a la Tabla de Contenido

Cuando se siente que hay una tonelada de ladrillos encima

Cuando los hijos del pastor abusan de las drogas o alcohol—La historia de un pastor.

Por John Vawter

Un domingo por la tarde, el llamado de nuestro hijo empezó ominosamente. "Mamá y Papá, ¿Están sentados? Stephanie está usando heroína."

El impacto emocional de aprender que nuestra hija estaba usando heroína no se puede describir—devastación, temor por su vida, culpa, y dudas de nuestras habilidades como padres. Nuestra hija maravillosa había caído en el mundo de heroína sin que lo supiéramos nosotros. ¿Cuales señales habíamos pasados por alto? ¿Cómo podríamos haber sido tan ciegos? ¿Cómo había sido ella tan exitosa en sus mentiras?

Mi esposa, Susan, y yo sabíamos que teníamos que hacer algo. Vivíamos en Phoenix; nuestra hija estaba viviendo en Denver. Pero no podíamos localizarla. ¿Dónde estaba? Resultó que estaba en Juárez, México. ¿Estaba viva? ¿Estaba en la cárcel? ¿Participaba en la prostitución? Las preguntas temerosas destrozaban nuestras mentes como perros estragos; nos sentimos indefensos para parar el torrente de lágrimas. Dios parecía tan lejos; la fe tan inútil.

El día de dolor, que era tan profundo que no tiene nombre, también fue mi primer domingo como pastor en Bethany Community Church. Había renunciado como presidente de Phoenix Seminary para regresar al ministerio pastoral. No éramos nuevos en el área, sino en la iglesia. ¿Qué pensaría la iglesia? ¿Querrían que sea su pastor? La reacción de la iglesia fue amor, afirmación, consejo, y ayuda.

Descubrimos que Stephanie iba a regresar a su casa el lunes en la noche. Fuimos a Denver, hicimos arreglos para ella en un centro de desintoxicación, y esperamos. Cuando llegó a casa, entramos sin anunciar nuestra visita y dijimos, "Sabemos que has estado diciéndonos mentiras y que has estado usando heroína. Queremos que vayas con nosotros a buscar ayuda."

Su respuesta fue: "Está bien. Pero no lo voy a dejar en seco porque he intentado dejarla 10 veces y pensé cada vez que me iba a morir."

La verdad es que ella si había llorado a Dios varias veces para encontrar libertad. Su bolsa estaba llena de tarjetas con versículos bíblico escritos en ellas relacionadas con la protección y liberación de Dios. Pero Dios tenía un plan diferente para ella—un plan que incluía mucho trabajo duro y diligente.

Stephanie fue a la desintoxicación en Denver y después escogió venir a Phoenix para el tratamiento en el hospital donde mi hermano había sido director de cardiología. Cuando se inscribió, muchas personas nos preguntaron si éramos familiares con el Dr. Michael Vawter. Era una vergüenza para nosotros inicialmente, pero pronto nos dimos cuenta que el tratamiento y sobriedad de nuestra hija era lo más importante.

¿Cómo sucede esto? Yo era pastor; había sido presidente de un seminario; mi esposa y yo nos conocimos cuando trabajamos con Campus Crusade for Christ; habíamos dedicado a nuestros hijos a Cristo como bebés y habíamos orado diligentemente que amaran a Dios y vivieran sus vidas en pureza. Además, nos absteníamos y hablábamos de la abstinencia de las drogas y alcohol con nuestros hijos cuando eran pequeños y también como jóvenes.

Hubiera sido fácil culpar a Dios, y tengo que confesar que por unos momentos sentí la tentación de hacerlo. Gracias a Dios, rápidamente dejé estos pensamientos porque: (1) Creo que Dios no causaba ni planeaba que mi hija fuera adicta a la heroína; (2) Él sería fiel, verdadero, y estaría cerca a Susan y yo a pesar de que la heroína había invadida nuestra familia; (3) Tales pensamientos eran negativos y solamente resultarían en estancarnos porque nuestra atención estaría enfocada en el pasado y no nos motivaría a esperar un futuro sin drogas que honrara a Cristo para nuestra hija; y (4) Jesús dijo, "La lluvia cae sobre los justos e injustos." La prueba de nuestra fe y Su fidelidad depende de cómo responderemos a la lluvia en nuestras vidas.

Hubo muchas instancias cuando Dios visitó a Stephanie y se manifestó en su vida. Susan y yo fuimos permitidos a visitarla después de 48 horas de desintoxicación. Esto es cuando los síntomas de abstinencia están más intensos—con el paciente experimentando dolor insoportable y enfermedad mientras la droga sale del cuerpo. Cuando llegamos ella estaba sentada en el patio en un vestido, recién bañada. Nos saludó con estas palabras, "Mamá y Papá, no estoy enferma. Dios tiene que estar contestando tus oraciones."

Después el psicólogo en el centro de tratamientos nos dijo, "Nunca he tenido un paciente adicta a la heroína que haya podido recuperar sus capacidades mentales tan rápidamente como Stephanie."

Sería mal formular algún tipo de principio absoluto de cómo Dios ha trabajado en la vida de Stephanie. Dios es Dios, y Él escoja trabajar según su voluntad. Aunque Él ha hecho cosas profundas e increíbles en su vida, ella sigue viviendo día a día porque todavía siente la tentación de medicarse contra la realidad usando las drogas y alcohol. Como nos dijo durante su experiencia con Alcohólicos Anónimos, "Hay algunos quienes Dios les ha quitado el deseo de tomar o usar drogas en maneras poderosas. Hay otros quienes tienen que caminar día a día en fe y vigilancia."

Al escribir esto, Stephanie va a celebrar 53 meses de sobriedad—un día a la vez. Cuando la felicité por todo su trabajo duro, ella respondió, "Papá, prefiero trabajar duro rechazando la heroína que trabajar duro buscándola."

Stephanie está estudiando en la universidad para ser una consejera de drogas. Ha enseñado la Escuela Dominical para adultos con enfermedades mentales y ha visitado regularmente una cárcel de mujeres para hablar de las drogas y alcohol. Como ella dice, "Tenía yo que bailar con el diablo para poder regresar con Dios."

Lecciones Aprendidas

Susan y yo hemos aprendido mucho en estos últimos cuatro años. Dios está usando nuestra experiencia para animar a otros. Él nos conforta en nuestras aflicciones para que nosotros podamos confortar a otros en las suyas. Dios también nos ha guiado a empezar You're Not Alone, un ministerio para pastores que tienen hijos abusando de las drogas o alcohol.

  • Aquí hay una lista parcial de cosas —negativas y positivas— que hemos aprendido en los últimos cuatro años:
  • Las personas abusan de las drogas o alcohol para medicarse contra los dolores emocionales y las realidades de la vida en lugar de entregarse a Dios que nos dice en 1 Pedro 5:7, "echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros."
    Como alguien dijo de las drogas, "Se siente rico no sentir nada."
  • El Grupo Barna, en un estudio que comisionamos, nos informó que 17 por ciento de los pastores en los Estados Unidos tienen un hijo que está abusando de o ha abusado de las drogas o alcohol. Desgraciadamente, solamente 24 por ciento de estas familias han buscado ayuda. Hemos tenido pastores de cada teología en nuestras conferencias que tienen hijos que abusan.
  • Hay gran valor en los grupos de apoyo. Susan y yo asistimos a Naranon, un grupo de apoyo para personas que tienen seres queridos usando drogas. Al escuchar a los demás compartir sus historias, me di cuenta que estas personas estaban comprometidas a ser saludables, aprender a no habilitar el hábito o comportamiento de sus seres queridos adictos, y confiar en Dios, en cualquier manera que entendían de Dios. Aunque la reunión no era cristiana, Dios me habló. Aprendí que muchas veces los padres de los adictos quieren hacer serio daño físico a los vendedores de drogas que suministraban a sus hijos. Tengo que confesar que yo sentí esta tentación. Tenía que confesar mi odio y dejar que Cristo me limpiara.
  • Los padres tienen que enfocarse en su propia salud emocional y espiritual. Con demasiada frecuencia el adicto llega a ser el enfoque central de los padres, y lastima todas las otras relaciones que tienen, incluyendo su relación con Jesucristo.
  • Los padres tienen que enfocarse en su matrimonio. Las drogas traen muchísima estrés a la familia. Es fácil echar la culpa el uno al otro para los errores del hijo. Los asuntos y sentimientos necesitan ser tratados con honestidad.
  • Los padres tienen que actuar. Si el hijo sea menor de edad, tiene que obedecer las reglas de los padres. Si los padres sospechen o confirmen el abuso de drogas o alcohol, yo recomiendo una evaluación de drogas en un centro de tratamientos.
  • Los padres, aun los padres cristianos, no pueden ser ignorantes. Las drogas, alcohol y mentiras van juntos. Si los hijos estén abusando, probablemente mentirán a sus padres. Por esto sugerimos que hagan una inspección de su cuarto para evidencia si hay sospechas de abuso.
  • Los padres tienen que admitir que su hijo está abusando las drogas o alcohol. Es difícil. Frecuentemente los padres no saben a donde ir. Pero solamente lo que se quede en la oscuridad nos evitará mejorarnos. Los padres tienen que admitir el problema para que puedan honestamente llamar a Dios por su ayuda.
  • No hay solamente una respuesta correcta para poder librarse y mantener este estilo de vida. Nos cuidamos a no decir que la manera en que Dios trabajó con nuestra hija será la manera en que trabajará con el hijo de otra persona. Pero, sí decimos que trabajando con un consejero de drogas y teniendo una evaluación de drogas son vitales para recuperarse. Y no tenemos nada en contra de los centros de tratamiento seculares. Muchos de los programas usan métodos similares. En muchos casos, el seguro médico es el factor que decide.

No hay muchas organizaciones que hablan del asunto de los hijos del pastor abusando de las drogas o alcohol. Nuestra página web, www.notalone.org, puede ayudar. Seguimos añadiendo información a la página que se ha demostrada útil para ayudar otros pastores con hijos que abusan de las drogas. Para información acerca de conferencias para pastores, misioneros, y trabajadores cristianos que tienen hijos abusando de las drogas y alcohol, visite a nuestra página web o llame al 480-752-8994.

John Vawter

John Vawter, D.Min., director, You’re Not Alone Ministries, Scottsdale, Arizona.

Las referencias bíblicas son de la versión Reina Valera 1960