CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
La tentación sexual no respeta ninguna persona, ni ninguna denominación, ni ninguna posición de liderazgo. Los pastores que reconocen las fuerzas poderosas contra las cuales ministran, viven con el conocimiento espantoso pero motivador que ellos podrían cometer la inmoralidad sexual. Como consecuencia, toman precauciones para evitar tal situación.
Proteger su corazÓn
El pecado sexual es frecuentemente el resultado de pasos progresivos. Unos de estos pasos progresivos puede ser el fallo de conservar su primer amor - su relación de amor con el Señor. Una evaluación regular y honesta puede prevenir esto.
Proteger su mente
La inmoralidad es el producto acumulativo de pequeñas indulgencias mentales y transigencias minúsculas; de las cuales las consecuencias inmediatas no se disciernen en el momento. Nuestros pensamientos son la tela con la cual nosotros tejemos nuestro carácter y destino. Cuando un pensamiento impuro se clava en la mente de una persona, esa persona puede escoger no pensar en esto y reemplazarlo con algo bueno o justo.
Proteger su matrimonio
Estar enamorado con su cónyuge provee la mejor defensa contra el pecado sexual. Tenemos que participar intencionalmente en actividades que ayudarán a edificar matrimonios fuertes y satisfacer las necesidades emocionales más grandes el uno del otro. Sugerencias prácticas para proteger su matrimonio incluyen llenar su lugar de trabajo con recuerdos de su cónyuge e hijos - fotos y dibujos, y tratar de hablar solamente de una manera positiva de su cónyuge en público.
Proteger su monitor
En encuestas recientes por Christianity Today y Leadership Journal, 33 por ciento de los pastores respondió que ha visitado páginas web con contenido sexual en el último año, y 18 por ciento de estos confesó que había visitado estas páginas sexuales con una frecuencia de entre dos veces al mes hasta más de una vez a la semana.1
La pornografía no es simplemente diversión inofensiva que no lastima a nadie. Se trata de una versión deshumanizada y sintética del sexo que elimina el amor, el honor, la dignidad, la verdadera intimidad, y el compromiso. El uso de la pornografía es una experiencia egoísta y acuciante que desconecta a la persona de Dios, de su cónyuge y familia, y de sus propios sentimientos. Los efectos devastadores de la pornografía en nuestra vida, nuestra familia, y el reino de Dios son inconmensurables.
Reconocer y enfrentar las seÑales de advertencia
Conozca a sí mismo y conozca los factores de riesgo y las señales de advertencia. En el momento en que reciba señales de alguien del sexo opuesto, reconózcalas por lo que son y conscientemente ponga medidas preventivas. Una relación puede dirigirse en la dirección equivocada mucho antes de llegar a ser sexual. Una de las reacciones más importantes a estas señales de advertencia sutiles es alejarse temprano. Las emociones se pueden controlar —los pastores tienen que controlar sus sentimientos en cada momento.
Rendir cuentas a otros
Para los pastores rendir cuentas es sumamente importante, pero la mayoría fallan en hacerlo. Muchos pastores en iglesias pequeñas se sienten asilados, y aun los que están en iglesias grandes con un equipo pastoral grande pueden sentirse solos cuando se trata de enfrentar sus luchas morales. Es imperativo que los pastores encuentren a otros, sea otro miembro del equipo pastoral, un laico, o un pastor de otro ministerio, que los amará como son y que regularmente pedirán cuentas.
Recordar regularmente las consecuencias
Beneficiaría a los pastores si escribieran su propia lista de consecuencias específicas que resultarían de su inmoralidad sexual. Al contemplar las consecuencias —la ansiedad, vergüenza, y remordimiento— pueden imaginarse parados enfrente de su esposa o iglesia confesando lo que hicieron. Entonces revise regularmente las causas y consecuencias del pecado sexual. De una manera tangible y personal, hacer esto hace real la santa ley de Dios del libre albedrío y las consecuencias, dejando atrás la confusión de la racionalización y llenando nuestros corazones con un sano temor motivador de Dios.
Proveer enseÑanzas bÍblicas sobre la sexualidad
La iglesia necesita hablar del sexo. Se habla de esto en las escuelas, en las calles, y en la prensa; pero la mayoría de los pastores no habla de esto. La iglesia necesita enfrentar el asunto. (Vea e-short "Más sexo por favor," página ____.) Los pastores tienen que retar a las personas bajo su cuidado a vivir según la perspectiva positiva, sana, y bíblica del sexo y de la sexualidad que se necesita en estos tiempos de infidelidad y promiscuidad.
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1. Christine Gardner, "Tangled in the Worst of the Web," Christianity Today, 5 March 2001, 44,45 y Erik Reed, "Hooked," Leadership: A Practical Journal for Church Leaders 22, no. 1 (2001): 89.