CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Distinga entre la virginidad (una condición médica) y la pureza sexual (una condición de la mente, el cuerpo, el corazón, y el alma). Use la analogía del coche con cuatro puertas para explicar este concepto. Hable acerca de maneras prácticas de guardar no solamente nuestro cuerpo pero también nuestra mente, nuestro corazón, y nuestro espíritu. Every Young Woman's Battle, Every Young Man's Battle, y los cuadernos de ejercicios que los acompañan desafiarán a los jóvenes a pensar, los capacitará a buscar la pureza sexual desde cada ángulo posible, y les ayudará a abrazar los estándares sexuales de Dios como los suyos en lugar de suponer que la virginidad física es suficiente.
Desafíe a los jóvenes a buscar una relación íntima con Cristo (por medio de la oración, estudio bíblico, meditación, y adoración) más vorazmente de lo que buscan a un novio o novia. Es aceptable desear una relación romántica, pero el Salmo 37:4 dice que Dios nos concederá los deseos de nuestro corazón cuando nos deleitamos en Él.
Establezca una relación abierta con los jóvenes. Déles permiso de hacerle preguntas acerca de los asuntos sexuales, y dígales que pueden usar las palabras necesarias para hacerlas. Los jóvenes frecuentemente suponen que no pueden preguntar a un adulto acerca de asuntos sexuales porque piensan que se meterán en problemas por usar palabras explícitas. Muchos no saben el vocabulario que necesitan para hablar apropiadamente de los asuntos sexuales y solamente pueden repetir las palabras que han escuchado de otros. Déles permiso de usar jerga cuando preguntan y esté dispuesto a enseñarles los términos médicos apropiados para que puedan hablar con seguridad con los adultos sobre los asuntos sexuales.
Frecuentemente hable de asuntos y estudios actuales que se relacionan con los asuntos sexuales. Por ejemplo, la corporación RAND recientemente publicó un estudio que "los adolescentes que ven muchos programas de televisión que contienen contenido sexual tienen dos veces la posibilidad que sus compañeros a empezar a participar en las relaciones sexuales en el año siguiente que sus compañeros que no ven muy frecuentemente tales programas."1 Comunique a los jóvenes que el grupo de jóvenes, la escuela dominical, o la iglesia son lugares seguros donde los cristianos pueden hablar abiertamente de los asuntos sexuales. Recuérdeles que Dios es el autor del sexo y que la iglesia es un lugar apropiado y seguro para hablar.
Sea relativamente abierto hasta el punto apropiado acerca de su propia búsqueda de la pureza sexual y los tropiezos que ha enfrentado. Comparta sus estrategias para mantener la integridad sexual. Recuerde, necesitan escuchar de sus éxitos. A veces necesitan escuchar de sus fracasos y lo que usted aprendió de ellos. Los niños no necesitan que los adultos sean como rocas tanto como necesitan que sean reales. Esto les da la libertad de ser reales con nosotros, también.