CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
No hay nada como estar casado. Nada se compara a un matrimonio feliz. Si usted no es feliz en el matrimonio, aun así nada se compara a estar casado. En especial cuando se trata de una pareja en el ministerio.
Como el ministerio es un oficio público el matrimonio de un pastor está a la vista de todos. A otros profesionales la gente concede mucha más privacidad en la relación conyugal que a su pastor. A pocos les interesa quién es la esposa de su médico o de su abogado, pero saben quién es la esposa de su pastor. Y generalmente los hermanos esperan mucho del matrimonio de su pastor.
Cuando un ministro está felizmente casado con alguien que también tiene un llamado al ministerio, o que por lo menos apoya el ministerio, su trabajo y su matrimonio se fortalecen. Cuando la esposa del pastor ha escogido otra profesión, le puede parecer que el ministerio de su esposo entra en conflicto con su profesión. Ambos pueden sentir que el ministerio se impone en su matrimonio. En cualquiera de los casos, es obvio que habrá tensión, conflicto, y hasta desastre en el matrimonio.
De las miles de parejas en el ministerio que hemos tratado en EMERGE Ministries, Inc., casi todas expresaron como fuente de su angustia la insatisfacción en el matrimonio. Otros estudios de pastores y sus esposas confirman esta observación. De modo que el sabio ministro soltero aprenderá de las dolorosas experiencias de otros la necesidad de considerar atentamente varios importantes factores al buscar su compañera para la vida.
Compostura Sexual
Cuídese para que la amistad con una potencial esposa no se exceda. No caiga víctima de la teoría de doble embudo al escoger un cónyuge. Para ver en acción esta teoría, dibuje dos embudos uno al lado del otro. Arriba del embudo a la izquierda escriba “hombre” y debajo de “hombre” escriba “contacto”. Arriba del embudo a la derecha escriba “mujer” y debajo de “mujer” escriba “compromiso”. Si usted lo permite, estas lógicas dinámicas moverán su relación.
Cuando un hombre y una mujer tienen una relación amorosa, el hombre generalmente quiere y espera tener contacto; la mujer quiere y espera tener compromiso. Según esta teoría, cuando un hombre hace un compromiso con una mujer, él espera que ella le permita tener contacto. Después quiere más contacto, y ella exige mayor compromiso. Conforme la pareja va avanzando en estos embudos paralelos, más resbalosos se vuelven los embudos. Cuando la pareja se casa, no están seguros en qué punto de bajada por el embudo tomaron esta decisión.
No permita que esto suceda. Su decisión de casarse es demasiado importante para que la decida de esta manera física.
Pida a Dios que lo ayude a controlar sus deseos sexuales hasta que esté casado con la persona con quien sale ahora o con alguien de quien se enamore en el futuro. El dominio de sí mismo lo ayudará a reservar la decisión final de casarse con una persona hasta que haya examinado otras dimensiones de la relación.
Hasta que esté casado, no permita que nada pase entre los dos que más adelante pudiera avergonzarlo si ambos decidieran que no pasarán la vida juntos. Recuerde que no está casado hasta que esté casado.
Solo Dios sabe cuántas parejas están casadas hoy porque consideraron que era lo único justo después de haberse dejado llevar por la pasión en su mutua relación. No obstante, un segundo error no rectifica el primero. Es mejor confesar un pecado que casarse con la esperanza de rectificarlo.
FELICIDAD PERSONAL
La felicidad es una combinación de amor, paz, y gozo. ¿Es usted casi siempre una persona feliz? Si no, ¿está listo para el matrimonio? ¿Por qué quisiera imponer en otra persona su desdicha? Después de todo, nadie más que usted puede ganar la lucha por su felicidad. Antes de casarse tiene que ganar la victoria en este aspecto. De lo contrario, el matrimonio solo le da otra persona a quien culpar por su infelicidad.
Antes del “Sí”: Aspectos financieros que discutir con su futura esposa
Datos Financieros De Ambas Familias
¿Quién proveyó el sustento económico?
¿Cuál de los padres se encargó de la economía?
¿Qué nivel económico mejor describe a la familia?
¿Hubo dinero de sobra? ¿Hubo suficiente o escaseó?
¿Tuvieron muchos problemas económicos?
Metas y Deseos Financieros para la Nueva Familia
¿Qué nivel de vida desean mantener?
¿Cuánto quisieran dar para obras de caridad?
¿Ayudarán a sus hijos a pagar la educación superior?
Maneras De Alcanzar Esos Deseos Y Metas
¿Quién trabajará?Will it be to each his own, or all for one and one for all?
¿Se esforzará cada uno por su cuenta o trabajarán entre ambos para alcanzarlos? ¿Cuándo tendrán hijos?
¿Se quedará en casa uno de los padres para criar a los hijos?
¿Dependerán de la lotería o de sacrificio y trabajo?
Toma De Decisiones En Las Finanzas
¿Quién decidirá cómo disponer el dinero?
¿Será un esfuerzo individual o de ambos?
Pautas Para Los Gastos
¿Establecerán normas para los gastos?
¿Podrá uno hacer un gasto sin pedir permiso al otro?
¿Cuál será el límite de dinero para las decisiones individuales?
¿Tendrán un tiempo de espera antes de comprar artículos que excedan una cantidad establecida?
PAUL EBISCH, Springfield, Missouri
La persona con quien está considerando casarse, ¿es feliz en su soltería? Hable con sus amigas. ¿Cómo la ven ellas? Esta información le puede ayudar a determinar si le está ocultando aspectos de su personalidad que solo descubrirá después que se casen.
Muchos futuros pastores no dan la debida consideración a estas básicas preguntas. Después de todo, si una mujer no ha aprendido a ser feliz de soltera, seguramente no descubrirá en el matrimonio la felicidad.
Muchas veces, cuando una persona es salva trae consigo al reino de Dios sus conflictos personales. Es fácil que cuando usted se sienta físicamente atraído a una mujer pase por alto su historia y suponga que su amor por ella compense cualquier asunto del pasado. Puede parecer halagador ser la única persona del mundo que puede proveer la pieza faltante del rompecabezas de la felicidad de otra persona, aunque ésta no haya sido feliz en toda su vida.
Si usted asume la responsabilidad de hacer feliz a su futura esposa, ¿cuánta probabilidad hay de que sea exitoso? No mucha. Después de todo, el matrimonio en sí nunca hace feliz a nadie.
Cristo puede sanar las heridas del pasado y ayudarnos a ser feliz a pesar de lo que hayamos experimentado. Pero, si la mujer que lo atrae tiene esta clase de historia, asegúrese de que haya superado sus problemas del pasado y que haya encontrado felicidad en Cristo, antes de que seriamente considere casarse con ella. Después de todo, si ella no ha aprendido a tomar responsabilidad por su propia felicidad durante los primeros 20 ó 30 años de su vida, ¿cuánta probabilidad hay que el casarse con usted la transforme para siempre?
¿Cómo puede saber si su enamorada ha podido establecer su felicidad personal? Observe sus estados de ánimo y esté atento a su conversación. ¿Por qué quisiera casarse con alguien que traiga a su vida impredecibles estados de ánimo, hostilidad, resentimiento, y depresión? La carga de hacer feliz a esa persona es demasiado pesada para que la lleve hasta que la muerte lo libere de ella. No habrá tiempo en el ministerio para esta clase de inversión en su esposa.
Recuerde que en asuntos del amor, la vista puede engañarlo. Tras una hermosa mujer o un simpático hombre puede esconderse una persona miserable. No se enamore de lo que ve. Eso cambiará con el tiempo. Guíese en el amor por lo que oye. Cristo nos asegura que una persona habla acerca de lo que tiene almacenado en su corazón (Mateo 12:34). Déjese impresionar más por lo que oye que por lo que ve. Tiene que gustarle lo que ve, pero guarde el amor para lo que oye. Lo que usted ve cambiará, pero lo que oye se intensificará con los años.
El matrimonio rara vez cambia a alguien. Sólo intensifica el estado en que usted se halla. Si por lo general es una persona madura y feliz y se casa con alguien que casi siempre es maduro y feliz, ambos serán más felices que si estuvieran solos. No obstante, si usted por lo general es una persona inmadura y miserable, y se casa con alguien como usted, ambos seguramente serán mucho más miserables que si permanecieran solos.
Recuerde que Dios no lo ha llamado a hacer feliz a su esposa. Solo Él puede hacerlo. Pero Dios espera que usted comparta con su esposa la felicidad que Él le ha ayudado a encontrar en la vida. Usted puede hacer que su esposa sea más feliz. Pero no puede hacer feliz a su esposa.
De modo que asegúrese de ver como es la persona con quien piensa casarse, no como espera que ésta sea después que se case con ella. Asegúrese de que apruebe este sencillo examen de felicidad antes de que avance más en la relación.
COMPATIBILIDAD PERSONAL
Una vez que sepa que la persona en quien está interesado haya aprendido a ser feliz, fórmese un juicio sobre los otros aspectos de su personalidad. ¿Cómo es la química entre ustedes? ¿Se sienten a gusto el uno con el otro? ¿Disfrutan de estar juntos? ¿Tienen similares intereses?
Temprano en la relación, pruebe la habilidad de su enamorada de guardar secretos. Usted querrá casarse con alguien a quien pueda confiar información confidencial acerca de sí mismo que no quiere que otros sepan, aun miembros de sus familias. Cuéntele algo confidencial acerca de sí mismo y pídale que no lo diga a nadie. Luego esté atento a conversaciones entre sus amigos. Si, por lo que oye, es obvio que ella no ha respetado la confidencia, considere seriamente si puede sentirse seguro con ella una vez que estén casados.
Además, ¿le cuenta ella aspectos personales acerca de sí misma? Si ella no puede confiar a usted algunos de sus secretos antes de que se casen, ¿quisiera considerarla como su futuro cónyuge? En matrimonios saludables, los esposos son confidentes.
Una vez que una pareja sepa que pueden tener confianza mutua, comenzarán a desarrollar dependencia entre ellos. Ellos conversarán con más frecuencia por teléfono y pasarán juntos más de su tiempo libre.
El siguiente punto en este ciclo del amor es importante. ¿Es la joven que está considerando como posible cónyuge dadora o interesada? ¿Cómo lo descubrirá? Sea generoso con ella y fíjese si se muestra generosa. Si en la relación usted es el que siempre o casi siempre se sacrifica, necesita darse cuenta de esto lo antes posible. El matrimonio no cambiará esta ecuación. La persona le está mostrando que es exigente o interesada.
A veces un dador disfruta tanto de ser generoso que no se da cuenta de que la otra persona no está correspondiendo. Algunos dadores al interesado. No obstante, un dador nunca puede dar tanto que convierta en dador al que es exigente o interesado.
Usted necesita reconocer estos rasgos de personalidad. Son patrones de vida. Un dador ha pasado toda su vida aprendiendo a ser generoso. Lamentablemente, una persona interesada ha pasado su vida aprendiendo a exigir de modo que otras personas se sienten culpables por no darle más.
Dos dadores merecen pasar la vida juntos. Así también dos personas exigentes o interesadas; pero rara vez se conectan. Busque relacionarse con una persona dadora. Cuando dos dadores se enamoran, enriquecen la vida el uno del otro.
COMPATIBILIDAD VOCACIONAL
En el mejor de los mundos posible, la persona con quien decida casarse se sentirá tan llamada al ministerio como usted. En ese caso, ambos encontrarán significado al compartir las cargas y bendiciones de este llamado.
En EMERGE, no obstante, los consejeros descubren que muchas veces la esposa de pastor no tiene un llamado al ministerio. Esto empeora cualquier tensión que ya hay en el matrimonio. Ella se siente muy obligada a apoyar el ministerio de su marido como para buscar una propia identidad vocacional; pero no siente mucha satisfacción en ser la esposa de un ministro.
Las esposas en estas situaciones muchas veces se preguntan: ¿he sido llamada a ser esposa de pastor, o simplemente decidí casarme con un hombre que era ministro o que llegó a serlo? Cuando una esposa no siente el llamado al ministerio, la falta de significado en ser la esposa de un ministro la hace sentir como un apéndice de la vida de su esposo. Esto es un gran problema para el ministro y para su esposa. Él no recibe satisfacción fuera del ministerio, y ella no siente satisfacción en el ministerio. En la mayoría de los casos, se puede evitar este dilema si el hombre se asegura que la mujer con quien desea casarse pueda hallar significado en el ministerio, como su esposa o mediante un propio ministerio.
Los esposos de mujer en el ministerio no suelen luchar con esta clase de frustración. La gente espera que el hombre tenga su propia vocación, y los hombres encuentran satisfacción en su vocación. De modo que para ellos estar casado con una pastora se convierte en una ocupación menor. Según le permita el horario de su trabajo, generalmente con mucho gusto ayudan a su esposa en su llamado.
El ministerio es una vida exigente para alguien que no se siente llamado. En el curso de su carrera, un ministro se mudará varias veces. Cuando la esposa del pastor tiene otra profesión, ella tendrá problemas en su carrera porque tendrá que mudarse cuando lo requiera el ministerio de su esposo; o tal vez no pueda aceptar una bien merecida promoción porque eso pudiera requerir que la familia se mude a un lugar lejos de la iglesia en que sirve su esposo. Adaptarse a esta clase de situación requiere que una persona sea flexible, que no tenga problemas con hacer cambios, y que sepa adaptarse fácilmente a una nueva comunidad. Tenga en mente estas cosas en su búsqueda de cónyuge.
Compatibilidad Familiar
No olvide que el matrimonio no solo une a dos personas sino a dos familias. Usted puede pensar que solo se está casando con su esposa. No obstante, después del casamiento usted descubrirá que su esposa quiere que usted se ajuste a la familia de ella.
Como notará, esta es una de las razones de que puede ser riesgoso encontrar su esposa en una universidad cristiana o en un instituto bíblico. Ustedes no conocen nada acerca de cada una de las familias. Cuando crecen en la misma ciudad y asisten a la misma iglesia, tiene mayor oportunidad de determinar si se acomodará a la familia de ella. Antes de que se comprometa mucho en la relación, conozca a la familia de ella e insista en que ella conozca a la familia de usted.
Si usted descubre que no se siente a gusto con la familia de ella o si ella no se ajusta a la de usted, quizá sea bueno que vuelva a considerar la elección de pareja. Esta es otra razón de que es importante controlar las dimensiones físicas de la relación al explorar la posibilidad de una unión matrimonial.
ConclusiÓn
En su vida, usted ya ha tomado varias sabias decisiones. La decisión más importante fue la de seguir a Cristo cuando le fue concedida la gracia de Dios mediante el evangelio. Luego, cuando Dios lo llamó al ministerio, usted respondió: “Sí”. Después de éstas, posiblemente la más importante decisión de su vida será la de escoger una compañera. Al escoger esposa, estará escogiendo su amiga para toda la vida, su compañera en el ministerio, y el otro gene del que saldrán sus hijos. Espero que algunas de las pautas presentadas en este artículo le sean prácticas y útiles en encontrar su compañera para el ministerio.
Richard D. Dobbins , Ph.D., psicólogo clínico y fundador y director de EMERGE Ministries, Akron, Ohio. Su libro, Invisible Imprint: What Others Feel When in Your Presence , publicado por VMI Publishers, Sister Oregon, 2001, se puede adquirir en Gospel Publishing House, Springfield, Missouri (1-800-641-4310).