Enfoques convencional, complementario y alterno de la curación
Por Christina M.H. Powell
La buena salud es un precioso don de Dios. Cuando las enfermedades o las lesiones la amenazan, buscamos de inmediato la forma de que nos sea restaurada. En el mundo de la medicina hay varios enfoques de la curación: la medicina convencional, la medicina complementaria, y la medicina alterna. A los pastores les puede beneficiar un conocimiento general de estos distintos enfoques de la curación y sus posibles implicaciones espirituales, a la hora de mantener su propia salud mientras atienden a las necesidades de los miembros de su iglesia que urgen ser curados.
La medicina convencional: puntos fuertes y puntos débiles
La forma dominante de la medicina que se practica en los Estados Unidos y en otras naciones occidentales se denomina convencional. Los que han sido licenciados para practicarla son los doctores en medicina (el grado de M. D.), las enfermeras registradas, y otros profesionales de la salud relacionados con ellos, como los terapeutas físicos, los dietistas, y los psicólogos. La medicina convencional recibe también el nombre de medicina alopática, acuñado por el Dr. Samuel Hahnemann a fines del siglo XVIII. La palabra "alopatía"� se deriva del griego allos, que significa "otro"�. Se basa en la teoría de que los síntomas se deben tratar con sustancias que los supriman. Hahnemann fundó después la homeopatía, un sistema médico alterno de terapia basado en la teoría de que lo igual cura a lo igual.
El enfoque en el tratamiento de los síntomas y la precisión en el diagnóstico de su causa es uno de los grandes puntos fuertes de la medicina convencional. Las pruebas de diagnóstico que se usan en la medicina convencional "”los rayos X, la tomografía computarizada, las electroencefalografías o EEGs, los electrocardiogramas o EKGs y diversas pruebas de sangre"” pueden revelar la presencia de una enfermedad antes que el paciente sienta los síntomas. Estas pruebas de diagnóstico pueden salvar la vida. La medicina convencional también ha desarrollado poderosas armas contra las enfermedades infecciosas, como los antibióticos y las vacunas. También abundan en la medicina convencional unos instrumentos excelentes para ayudar a una víctima de accidente a recuperarse: las técnicas para colocar los huesos en su lugar, para evitar las hemorragias y para restaurar el aspecto físico de la persona por medio de la cirugía plástica.
Con todo, ese mismo enfoque reduccionista y orientado a las enfermedades que da tan buen éxito a la medicina convencional en el tratamiento de las enfermedades basadas en patógenos, desequilibrios bioquímicos, y heridas agudas, puede ser una debilidad a la hora de tratar muchas situaciones crónicas, como la artritis, la fibromialgia, y la enfermedad de Alzheimer. En general, la medicina convencional se enfoca más en la curación de las enfermedades, y menos en el mantenimiento de la salud.
Las principales herramientas de la medicina convencional son los medicamentos, la cirugía, y la radiación. Tiende a ver en particular aquello que no está funcionando bien, en vez de ver a la persona completa. En contraste, la medicina alterna se centra más en el esfuerzo por evitar las enfermedades y mantener la salud mediante cambios en el estilo de vida, como las dietas, el ejercicio, y el uso de suplementos de la nutrición.
La medicina alterna: capacidades y advertencias
La medicina alterna es un enfoque de la curación usado en vez de la medicina convencional. Por otra parte está la medicina complementaria, que es usada junto con la medicina convencional. Por ejemplo, si se usa una dieta especial para el tratamiento del cáncer, en vez de la cirugía recomendada por un médico convencional, la dieta serviría como terapia alterna. En cambio, si se usara una dieta especial para combatir los altos niveles de colesterol en un paciente que tiene una enfermedad del corazón, además de la cirugía de puente coronario, la dieta serviría como terapia complementaria. Puesto que la misma terapia puede servir como complementaria o como alterna, las diversas terapias que se hallan fuera del dominio de la medicina convencional muchas veces son agrupadas bajo el nombre de terapias MCA (medicina complementaria y alterna).
El Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alterna, de los Institutos Nacionales de la Salud, clasifica las terapias MCA en cinco categorías: sistemas médicos alternos, intervenciones psico-somáticas, terapias con base biológica, métodos manipulativos y basados en el cuerpo, y terapias de energía.
Los sistemas médicos alternos son sistemas completos de teoría y de práctica que se han desarrollado fuera de la medicina convencional. La medicina homeopática y la medicina naturopática son dos de estos sistemas que se han desarrollado en las culturas occidentales, mientras que la medicina china tradicional y el Ayurveda son ejemplos de sistemas médicos desarrollados en culturas no occidentales. Ambos sistemas están basados en creencias religiosas orientales.
La teoría que sirve de base a la medicina china es la filosofía taoísta y el dualismo del yin y el yang. El yin representa el principio frío, lento o pasivo, mientras que el yang representa el principio caliente, excitado o activo. Se produce la salud cuando el cuerpo tiene en equilibrio las fuerzas del yin y del yang. Las enfermedades se deben a un desequilibrio interno entre el yin y el yang que lleva a un bloqueo en el flujo de energía vital (ki o chi) a lo largo de recorridos existentes en el cuerpo, conocidos como "meridianos"�. Por medio del uso de la acupuntura, las preparaciones de hierbas, y los masajes, el que practica la medicina china tradicional trata de restaurar este equilibrio entre el yin y el yang.
Ayurveda significa en sánscrito "conocimiento de la vida"�. Se supone que los principios ayurvédicos capaciten a la persona para adquirir el dominio de su propia vida y de su curación. La teoría en la que se basa el Ayurveda parte de los Vedas, o escrituras sagradas hindúes. Como la medicina china tradicional, el Ayurveda reconoce unas energías básicas. En el enfoque ayurvédico de la curación, hay tres energías básicas que deben estar en equilibrio entre sí: el vata (viento), el pitta (fuego), y el kafa (arcilla o tierra). Mediante el uso de hierbas, nutrición, purificación, masaje de acupresión, y yoga, el que practica la medicina ayurvédica trata de restaurar en la persona el equilibrio entre estas tres energías.
Los puntos fuertes de estos sistemas médicos alternos están en la integración de la mente, el cuerpo, y el espíritu, que falta con frecuencia en la medicina convencional.
En cambio, para el cristiano, el enlace entre estos enfoques de la medicina y las religiones orientales antiguas es causa de precaución. Las teorías sobre la energía de la vida en que se apoyan estos sistemas no tienen una base científica o bíblica conocida. Algunos médicos que rechazan las teorías taoístas sobre la acupuntura han desarrollado teorías psicológicas que podrían justificar su uso limitado para eliminar el dolor. En estos casos queda reducida al mínimo la causa de la preocupación espiritual.
La segunda categoría de terapias MCA es la de las intervenciones psico-somáticas, en la cual se usa una variedad de técnicas con el fin de fortalecer la capacidad de la mente para afectar al cuerpo. En la actualidad algunas técnicas que se hallan dentro de esta categoría son consideradas como parte de la terapia convencional, como los grupos de apoyo para los pacientes. Otras de estas técnicas se siguen considerando como alternas; entre ellas están la meditación, la oración, la biorealimentación, y las terapias basadas en el arte, la música, y la danza. Entre los hallazgos de las indagaciones relacionadas con las interacciones psico-somáticas se incluyen estudios que demuestran la importancia de las interacciones sociales, las relaciones sanas, y la asistencia a la iglesia para mantener la salud, tanto mental como física. Estos hallazgos son un material excelente para ilustrar los sermones. Por otra parte, hay otras terapias de esta categoría que se derivan del pensamiento religioso de la Nueva Era, y es necesario ser cauteloso con ellas.
La tercera categoría de terapias MCA es la de las terapias con base biológica. Estas terapias usan sustancias halladas en la naturaleza, como productos de hierbas, suplementos vitamínicos, y minerales y antioxidantes derivados de frutas y vegetales. Las hierbas son la forma más antigua de cuidado de la salud, y forman la base de muchos medicamentos usados de manera corriente en la medicina convencional. En realidad, alrededor de veinticinco por ciento de las medicinas recetadas en los Estados Unidos contienen por lo menos un ingrediente activo derivado de materiales vegetales sintetizados para imitar un compuesto vegetal natural. Es decir, que la medicina a base de hierbas puede ser eficaz en el tratamiento de diversas enfermedades. Además, algunas hierbas, así como que las drogas usadas en la medicina convencional, pueden causar efectos secundarios y toxicidad en fuertes dosis.
La pureza y las dosis son asuntos importantes cuando se habla de medicina de hierbas. Las hierbas pueden contener una compleja mezcla de ingredientes activos. Los medicamentos derivados de hierbas son preparaciones puras del principal componente activo de una hierba determinada. Así, es más fácil establecer la dosis debida (tanto por segura como por eficaz) de un componente purificado de la hierba, que la dosis adecuada de la propia hierba. Además, hay algunos componentes de las hierbas que son tóxicos. La purificación permite que el componente medicinal sea purificado y separado de los componentes tóxicos que pueda haber. Por otra parte, la eficacia de algunas hierbas puede proceder de un conjunto de sustancias constituyentes, haciendo que la hierba sin purificar sea más efectiva que uno o dos de los componentes, purificados respecto a la hierba.
Se debe observar una serie de advertencias en cuanto a las terapias con base biológica. En primer lugar, el que algo sea natural no siempre significa que no sea tóxico. Hay componentes de las plantas, como los alcaloides de pirrolizidina, que son carcinógenos. Por ejemplo, la consuelda, hierba llamada en inglés comfrey (Symphytum officinale), cuyas hojas y partes metidas en la tierra los herbalistas modernos consideradan sanadoras de heridas, deriva esta capacidad de su contenido de alantoína, un compuesto que favorece la proliferación de las células. Sin embargo, puesto que la consuelda también contiene alcaloides de pirrolizidina, que son carcinógenos, sería mejor escoger la alantoína purificada, que la propia hierba.
Una segunda precaución que se debe tener es que las hierbas y los suplementos pueden interactuar con los medicamentos comunes y causar unos efectos secundarios serios. Por ejemplo, los vegetales verdes de hojas y el brócoli, con un alto contenido de vitamina K, no se deben consumir en grandes cantidades cuando se está tomando el Coumadin, que es anticoagulante (diluyente sanguíneo). Estos vegetales podrían hacer ineficaz la medicina, y el resultado ser coágulos sanguíneos. Por esta razón, es importante que dé a su médico un informe completo sobre todas las hierbas o los suplementos que esté tomando, o los cambios que haya hecho en su dieta.
La cuarta categoría de terapias MCA incluye métodos manipulativos y basados en el cuerpo, como la manipulación quiropráctica u osteopática y los masajes. Estos métodos se centran en el mantenimiento y la restauración de la salud a base de alinear la estructura musculoesqueletal del cuerpo a fin de mejorar sus funciones. Se insiste más en la salud que en la enfermedad y en la restauración de la capacidad natural del cuerpo para sanarse a sí mismo. Pueden surgir problemas cuando los métodos basados en el cuerpo sean usados en un intento por tratar situaciones que se hallen por encima de sus capacidades demostradas. Aunque el cuidado quiropráctico puede ayudar en los problemas musculoesqueletales, sea cauteloso en cuanto a las afirmaciones de que los ajustes de la columna vertebral pueden tratar enfermedades de los órganos y sanar infecciones. Además, la manipulación de la parte cervical de la columna (el cuello) en algunas raras ocasiones puede causar un ataque de apoplejía al romper las paredes arteriales. Por esta razón no se debe hacer manipulación del cuello en los pacientes ancianos.
Una preocupación espiritual respecto a las terapias quiroprácticas es el concepto de inteligencia innata abrazado por David Daniel Palmer (1845-1913), fundador de la quiropráctica. Él describe la existencia dentro de nuestro cuerpo de una inteligencia innata conectada a la inteligencia universal por medio de nuestro sistema nervioso. Estos conceptos espirituales son compatibles con una cosmovisión panteísta, y no con la verdad bíblica. Sin embargo, actualmente hay muchos quiroprácticos cristianos que desenvuelven su práctica apartados de los conceptos espirituales de Palmer y que piensan en la "inteligencia innata"� sencillamente como la energía bioeléctrica que fluye desde el cerebro hasta el resto del cuerpo por medio del sistema nervioso.
La última categoría de terapias MCA es la de las terapias de energía, que comprende el uso de campos de energía. Son de dos tipos: terapias de biocampos y terapias con base bioelectromagnética. Aunque la existencia de los biocampos "”campos de energía que rodean y penetran al cuerpo humano"” no ha sido demostrada científicamente, hay terapias como el qi gong, el Reiki, y el toque terapéutico que afirman manipular estos campos a fin de restaurar y mantener la salud.
El qi gong se basa en el concepto de energía vital procedente de la medicina china y de la filosofía taoísta. El Reiki fue desarrollado por el budista Tendai japonés Mikao Usui, quien afirmaba haber adquirido conocimiento de esta terapia por medio de una revelación mística. El ki de Reiki es la pronunciación japonesa de la palabra china qi, la fuerza vital taoísta. Dolores Krieger, Ph. D., R. N., enfermera y profesora de enfermería en la New Cork University, quien es teosofista, creó el toque terapéutico a principios de los años setenta. Sería bueno que los cristianos evitaran aquellas terapias sin fundamento, tanto en la verdad bíblica como en la científica.
Las terapias basadas en la bioelectromagnética comprenden el uso no convencional de campos magnéticos para tratar una variedad de desórdenes musculoesqueletales. Se incluyen en esta categoría las inserciones en el calzado, las envolturas de rodilla y otras vendas destinadas a aliviar los dolores de las articulaciones y los músculos causados por lesiones en la práctica de los deportes. Hay dos explicaciones posibles de la eficacia de la terapia magnética. La primera teoría sostiene que los imanes estimulan las terminaciones nerviosas de la superficie de la piel que liberan las sustancias químicas naturales del cuerpo que alivian el dolor, llamadas endorfinas. La segunda teoría sostiene que los imanes favorecen la curación al aumentar el movimiento de la sangre por medio de la atracción de los iones (moléculas incompletas eléctricamente cargadas) presentes en la sangre.
La medicina complementaria: ¿lo mejor de ambos mundos?
Tal vez un enfoque de la curación que utiliza los puntos fuertes de la medicina convencional, y también de la medicina alterna, podría permitir que la persona experimentara lo mejor de ambos mundos médicos. Las formas de medicina alterna con respaldo científico se podrían usar para conservar la salud y aumentar el buen estado físico, mientras que se usaría la medicina convencional para diagnosticar con precisión y erradicar las enfermedades. No obstante, se deben observar ciertas precauciones.
En primer lugar, el que un camino hacia la curación no sea convencional no es siempre la ruta más bíblica o espiritual. La buena indagación científica es clave para discernir la diferencia entre los tratamientos eficaces y aquéllos que son inútiles y potencialmente peligrosos. Los que practican estos tipos de medicina y dan por sentada una relación de oposición con la medicina establecida, muchas veces están tratando de evitar la responsabilidad de someter sus curas a unas revisiones científicas y médicas sólidas. Lamentablemente, hay cristianos que tienen un concepto negativo de la ciencia, considerándola el dominio de los ateos, y pueden caer presas de aquellos enfoques de la curación que utilizan un lenguaje espiritual. Sin embargo, debemos tener el cuidado de distinguir los enfoques bíblicos de la curación de los demás conceptos espirituales.
En segundo lugar, sospeche de las afirmaciones que parezcan demasiado buenas para ser ciertas, porque lo más probable es que no lo sean. Las curas milagrosas no se dan fuera de los genuinos milagros bíblicos. Sospeche si se le está proponiendo un producto o un enfoque como tratamiento para una diversidad de enfermedades.
Por último, se debe sospechar de un sistema que explique los procesos corporales usando teorías que estén fuera de la comprensión médica de la anatomía y la fisiología. Los cristianos creemos que la verdad es establecida por medio de la Palabra revelada de Dios y a través de una cuidadosa observación de su Creación. No se debe confiar en las teorías místicas que no puedan ser validadas por medio de la indagación.
Implicaciones para el cuidado pastoral
El interés creciente en la medicina alterna, que intenta tratar el cuerpo, la mente, y el espíritu del paciente, se puede ver como signo del hambre espiritual en nuestra sociedad de alta técnica. El anhelo dentro de la comunidad médica por integrar los tratamientos de las necesidades espirituales del paciente con los de sus necesidades físicas está validando la importancia del cuidado pastoral en el ambiente de los hospitales. Estas tendencias se pueden considerar como puertas de oportunidad para los ministros del evangelio. El uso creciente de las terapias alternas basadas en filosofías de la Nueva Era y religiones antiguas significa que los ministros deben estar preparados para educar a sus congregaciones en las implicaciones espirituales de estos sistemas de creencias, de la misma forma que las enseñan acerca del peligro de las sectas. Por ejemplo, el modelo bíblico para la curación que se bosqueja en Santiago 5:14, 15 no se debe confundir con el de imponer manos para equilibrar la energía vital.
Aunque el pastor no se halle en la posición de expresar un juicio científico sobre la eficacia de una terapia alterna determinada, sí está en posición para hacer ver lo importante que es el uso de discernimiento al procurar atención médica. Además, el pastor se halla bien calificado como nadie para atender a las necesidades espirituales de un miembro de su congregación que podría estar buscando respuestas espirituales y consuelo emocional en unas fuentes dudosas. Oro que todos los pastores sean eficaces en cuanto a hacer volver los corazones hacia el Gran Médico y proteger a su rebaño de los daños espirituales disfrazados de atención médica.
Christina M. H. Powell, Ph. D., ministra ordenada y científica dedicada a la indagación médica, predica en iglesias y conferencias en toda la nación. Es asociada de investigación en la Escuela de Medicina de Harvard y en el Hospital General de Massachusetts, además de ser la fundadora de Life Impact Ministries.

