Búsqueda de poder en todos los lugares inconvenientes
Los brazaletes y collares de poder fueron una vez el último grito de la moda en la religión de la Nueva Era que estuvo por todos los Estados Unidos. Madonna y Richard Gere fueron dos de las personas famosas entre muchas que influyeron en la tendencia de usar sus brazaletes en público.
Hechos conforme a los collares de oración budistas, los collares de poder fueron puestos en el mercado en 1998–99 por Zoe Metro, una diseñadora de New York. Pronto la siguieron otros. Según la Prensa Asociada, millones de estadounidenses estaban gastando de $1 a $40 para comprar piedras semipreciosas que pensaban que tenían poderes para dar riqueza, salud o bienestar emocional. Adolescentes y adultos iban corriendo a un almacén famoso en busca de poder.
Según el apóstol Pedro, los collares o brazaletes no son un requisito previo para el poder que sólo viene de Dios. En 1 Pedro 1, Pedro recuerda a quienes siguen a Cristo que el secreto de una vida satisfecha que no teme el futuro está fundamentado en una realidad histórica. La resurrección de Jesús ha preparado a quienes tienen fe en Él con una esperanza viva en el poder de Dios para protegerlos.
GREG ASIMAKOUPOULOS. Fuente: The Rockford News, 10 de octubre de 1999.
