La cena del sendero de vida
Varias personas de nuestra congregación son sobrevivientes de cáncer. Sabedores de que el cáncer acarrea muchas dificultades a los pacientes, nuestra iglesia planificó una actividad especial para ministrar a aquellos de nuestra comunidad que están bajo tratamiento por el cáncer.
Yo me presenté ante la directiva de mi iglesia con una proposición de ministerio para los que están sometidos a quimioterapia y radiación en nuestra comunidad, proveyendo una noche especial de estímulo y apoyo. El plan consistía en juntar a los pacientes con los sobrevivientes para una cena especial.
Nuestro templo no cuenta con un buen acceso para sillas de ruedas, de modo que reservamos una sala de banquete en un restaurante local, y la iglesia pagó la comida.
Nos pusimos en contacto con la evangelista Karen Norton, sobreviviente de cáncer, y le pedimos que asistiera y hablara a nuestros huéspedes. Alguien que ha tenido una experiencia puede hablar a las necesidades de quienes están actualmente pasando por una experiencia similar. Tal vez alguien en su congregación ha superado el cáncer y podría compartir su testimonio en la actividad que usted organizara.
Fue una tarde maravillosa. Compartimos una comida, disfrutamos de la Palabra de Dios, escuchamos un testimonio de sobrevivencia, y oramos con aquellos que solicitaron que lo hiciéramos.
Nuestro propósito era estimular y dar apoyo a los vecinos de nuestra comunidad que estaban pasando por la oscuridad del tratamiento del cáncer. Nuestra meta era tocar vidas con el amor de Dios.
La tarde debe ser una celebración de vida y de posibilidad, y una bendición en su sendero de vida. Procure que su actividad sea optimista, alegre, y estimulante.
CLYDE W. HARVEY, Mason City, Iowa.
