Este relato bíblico acerca de dos discípulos de Jesús tiene lugar después de la resurrección. Los dos hombres estaban confundidos por lo que había sucedido. Ellos tenían la esperanza de que Jesús vendría a establecer un reino terrenal, y ahora esos sueños habían muerto junto con Jesús; así pensaban ellos.
¿Alguna vez tuviste un sueño que se cumplió de una manera completamente diferente de lo que esperabas? Tal vez empezaste una Carrera universitaria solo para darte cuenta de que no era lo que pensabas. Quizá te mudaste a tu casa soñada y te encontraste con la sorpresa de que tenía muchos problemas.
¿Te sorprende la reacción de Jesús a los dos hombres en Lucas 24:25-26? ¿Por qué sí o por qué no?
Al comienzo de este pasaje, los dos hombres que iban a Emaús expresaron su desilusión de que Jesús no los hubiera librado de la opresión romana. Sin embargo, cuando reconocieron a Jesús, solo pensaron en anunciar a los demás del encuentro que habían tenido con Él.
Dios quiere una relación profunda e íntima con su pueblo. Él quiere caminar y hablar con nosotros. Aunque Dios no está limitado en las maneras en que puede hablarnos, Su Palabra es un medio seguro y comprobado al que podemos acudir para oír Su voz. Tan solo debemos escuchar.